Se ha puesto muy de moda en China una telenovela coreana llamada "Kan le you kan", que se puede traducir como "Mira y remira". Lo que el título pide que miremos tanto es el novio o novia que queremos a la hora de casarnos: la serie se centra casi absolutamente en la búsqueda de cónyuge, de una forma casi obsesiva.
La serie es un ejemplo más de la hallyu u "oleada coreana", la invasión de series de TV, películas, música y otros productos de cultura pop surcoreana en otros países asiáticos, desbancando a la cultura que dominó en los años 80 y 90, la japonesa (aunque los japoneses dicen que los coreanos les han copiado).
Yo no es que la vea mucho, aunque no puedo evitar seguir levemente el hilo de la historia, porque mi novia (y su madre, y su hermana) no se pierde un capítulo, y además es uno de los pocos programas de la tele que entiendo un poco. Alser una traducción, usa un lenguaje sencillo.
Cada día, fines de semana incluidos, la tele china nos administra cuatro capítulos de la serie, oséase, tres horas. Sesiones maratonianas de telenovela en las que la palabra que más se oye es "jiehun" (casarse), no hay diálogo en el que no salga.
La serie es conservadora a más no poder, ya digo que casarse parece ser el único objetivo de los coreanos que salen. Por supuesto, no salen ni besos, ni siquiera abrazos. Me dirán los coreanos que es porque en su país no se lleva, pero a lo mejor es que al sálir del país se desmandan, porque los que viven aquí en Pekín sí lo hacen, y mucho. Por supuesto, nada de amantes, líos de faldas o cualquier otra cosa escandalosa en la serie, es todo una especie de cortejo decimonónico.
El más reciente "nudo dramático" de la historia, que apareció ayer, es que se acaba de descubrir que dos hermanas están saliendo con dos hermanos. Las dos familias no pueden admitirlo, y están forzando en que al menos una de las dos parejas rompa. ¿Por qué? Por un problema gordísimo, irresoluble, una catástrofe: la hermana mayor está liada con el hermano menor, y la hermana menor, con el mayor. Para los coreanos, esto es intolerable. Y yo, sinceramente, no entiendo ni jota.
La razón de más peso que da la abuela de los dos hermanos, que es una arpía insoportable, es que van a crear un problema de lenguaje. No sé si sabéis que en chino y en coreano, las palabras que definen los parentescos son mucho más complejas que en Occidente: no se dice igual si el abuelo es paterno o materno, si el cuñado es mayor o menor que uno, si el sobrino es del hermano menor o del mayor, etc. Claro, si se desbarajusta la estructura "normal" (cruzando hermanos mayores con menores), todas las palabras complicadas del chino y el coreano para las familias también se desbarajustan.
Mi novia mira y remira la telenovela, y yo la miro y remiro preocupado a ella, cuando sonríe: ¿Se ríe por lo conservador y anacrónico de la histora (aunque en Corea por lo visto es normalísimo), o porque le parece algo muy normal y familiar? Vaya usted a saber.
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