 El pasado 19 de diciembre comenzó a emitirse en la televisión china (CCTV) "Mujeres desesperadas", serie que en su primera temporada (2004) se convirtió en líder de audiencia en EEUU y también ha triunfado en muchos otros países. Es una de las primeras veces que la tele china pone una teleserie occidental que no sea rancia, y que esté de moda. Además, por la noche, en uno de los horarios de mayor audiencia. Increíble que CCTV se haya atrevido con una serie en la que hay escenas –suaves- de sexo, se trata la homosexualidad, hay amantes... Toda una revolución en la puritana parrilla televisiva china. ¡Ay, si la abuela de la serie coreana que había antes de las "desesperadas" se enterase!
El mismo día en que empezó, vi un poco de la serie, y aunque sólo entendía algunas partes, me enganchó. "La semana que viene, cuando la vuelvan a poner, la veré", pensé. A la semana siguiente, encendí la tele a la misma hora, pero ya no estaba "Desperate Housewives", sino la típica serie rancia del año catapún.
¿Qué pasó? ¿Fue la censura? ¿Es que a los chinos no les gustó algo tan atrevido? ¿O es que la han cambiado a un horario en el que pueda haber menos niños despiertos?
Nada de eso. Simplemente, la serie ya ha acabado. Los programadores chinos, en vez de poner un capítulo semanal, como se suele hacer en Occidente, emitieron tres diarios cada día de la semana, de lunes a domingo. Resultado: a los ocho días, ya no tenían capítulos que poner. En poco más de una semana, se habían fundido los 23 episodios.
Al principio no me pude explicar por qué la tele china hizo eso. ¿Para qué gastar millones en comprar una de las series más de moda, si no das tiempo a la gente para que se enganche, ni para hacer merchandising, vender revistas, etc, etc? ¿Qué sentido tiene?
Mi novia, mientras hacía estas preguntas, meneaba la cabeza de derecha a izquierda y pensando, como suele pasar cuando no estamos de acuerdo: "No entiendes la cultura china". En este caso, no entendí la cultura del DVD pirata y baratillo, y eso que los laowais, siguiendo el principio de "donde fueres haz lo que vieres", nos hemos adaptado extraordinariamente bien a ella.
CCTV comprendió que con tanto DVD pirata de la serie circulando por las tiendas del país, no vale la pena poner la serie semanalmente. La gente hubiera visto el primer capítulo, y en caso de que les gustara, se comprarían la caja de 8 DVDs, los verían todos de golpe y cuando fuera la hora de emitir el segundo, ya todo el mundo la habría visto.
CCTV recurrió a la única forma de captar algo de audiencia: emitir los capítulos como si la gente los tuviera en DVD. Todos de golpe, que es como se suelen ver las series en DVDs. Yo mismo, por poner un patético ejemplo, me vi las 9 temporadas de la serie Friends en menos de un mes.
Estas son las cosas que pasan en un país donde la piratería manda. A mí, qué queréis que os diga, no me ha quedado más remedio que irme a la tienda de la esquina y comprarme la serie. Y ahora me perdonaréis, pero Bree Van de Kamp me espera.
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