Hace unos días conté la historia de San Mao y José, y cómo esa pareja animó a muchos chinos a estudiar español.
He aquí otras razones por las que algunos amigos o conocidos míos se decidieron a estudiar español:
1-"Cuando era pequeña me gustaban mucho los dibujos de Don Quijote".
2-"Me gustaba el ruso, pero en la universidad había uno de mi pueblo que se apuntó a español, y decidí apuntarme con él para no estar sólo en clase" (esto lo cuenta un hispanista chino muy célebre).
3-"Vi que la matrícula de italiano costaba 3.500 yuanes, y la de español 3.000".
4-"Vinieron a mi instituto gente del Ministerio de Exteriores, ofreciendo trabajo a cambio de que estudiaramos un idioma raro. A mí me tocó el español".
Ya se sabe lo del espíritu práctico de los chinos. Eso de estudiar español por vocación, por simple curiosidad, es más bien escaso. En cambio, muchos de los que estudian francés dicen elegirlo porque "es un idioma muy romántico".
Pero es que además, el español, al principio impone un poco, ¡tiene cosas tan complicadas! Éstas son algunas de las que menos les gustan a los chinos:
-el puñetero se.
-le, la, lo, los, las... Un lío inservible.
-la erre, esa letra dolorosa.
-las infinitas formas verbales.
-el signo de interrogación al principio, ¿, tan fácil de olvidar.
-qué cosas son masculinas y cuáles son femeninas, y por qué demonios.
Si todos hablaramos esperanto, qué fácil sería... Por cierto, en China se encuentra una de las mayores comunidades de esperanto del mundo. ¿Será también que estaba barato en la academia?
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