En noviembre de 2005, Chile se convirtió en el primer país del mundo en firmar un acuerdo bilateral de libre comercio con China. ¿Cómo lo consiguieron? ¿Por qué China escogió a Chile y no un país vecino, como Japón o Corea del Sur, ni un país más grande?
Aparte de las explicaciones sesudas y macroeconómicas, los chilenos dan una razón mucho más interesante. Se nombra en casi todos los discursos que los políticos chilenos dan cuando visitan China.
China y Chile son dos países que tienen nombres muy parecidos, dado que sus tres primeras letras, tanto en inglés como en español, son iguales. Como consecuencia de ello, los chinos y los chilenos se suelen sentar uno junto al otro en todos los grandes eventos: asambleas de las Naciones Unidas, del Foro Asia-Pacífico, la OMS, la FAO, la FIFA, el Foro de Amigos del Billar... En todos-todos, vaya. Por ello, tienen más oportunidades de hablarse, conocerse, salir de copas a la salida de las reuniones... Y bueno, así salen los acuerdos. Dicen que por eso Chile reconoció diplomáticamente a la República Popular China antes que otros países latinoamericanos, fue también pionero en reconocer a Pekín como economía de mercado... Vamos, que se llevan muy bien.
España no tiene esa misma posibilidad, porque las letras iniciales de su nombre cambian según el idioma, no como en el caso de China y Chile, así que a lo mejor en un foro les caen al lado los estadounidenses, y en otro los estonios. Vete tú a saber. Así no hay forma de tener una política exterior estable y con fieles aliados, como lo son Santiago y Pekín.
El parecido de los topónimos China-Chile, hace, sin embargo, que los políticos chilenos siempre, siempre, se equivoquen al menos una vez en sus discursos cuando visitan Pekín: "Chila y Chine comparten una gran amistad", suelen decir.
El de la foto de arriba, para el que no lo haya visto, es uno de los mejores deportistas chilenos de la historia, que a lo mejor también tiene algo que ver en esta historia: Marcelo "el Chino" Ríos.
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