Cuando los extranjeros que vivimos en China decimos que a este país está empezando a venir todo quisque, realmente queremos decir TODO quisque. Lo último que nos quedaba por oír era que Mike Tyson, ex boxeador, ex mascaorejas y ex convicto, también se venía de visita oficial a China. Pues sí señores, aquí está, concretamente en Shanghai, donde ha inaugurado una discoteca, "Snatch", en la que él es uno de los socios que ponen la pasta. Hasta el Diario del Pueblo informa de su histórica visita.
El viaje ha tenido un curioso incidente: un pueblo cercano a Shanghai, llamado Luodian, había acordado nombrar a Tyson ciudadano de honor, pero al final las autoridades locales se han echado atrás. Dicen sencillamente que "no es apropiado", que Tyson no ha estado nunca en el pueblo ni ha hecho nada especial por él. Shanghaiist lo cuenta en inglés.
Si todo sale como está planeado, Tyson se reunirá mañana sábado con el abad de un célebre templo budista de Shanghai, el templo Jing'an. ¿Y por qué? Yo tampoco tengo ni idea. ¿Habrá abrazado Tyson las enseñanzas de Sidharta?
Pensándolo bien, fijándome en las imágenes de Buda que hay en miles de templos del mundo, se me ha ocurrido una cosa que quizás haya atraído a Tyson y le haya decidido convertirse a tan sana religión. ¿Qué pensáis vosotros?
Tyson, por cierto, tiene en uno de sus brazos un tatuaje de Mao Zedong, como podéis comprobar en esta web que muestra la colección completa de sus "tatoos".
Haciendo este blog me he dado cuenta de una cosa: no importa de lo que hables, por raro o lejano que sea, siempre podrás relacionarlo con China de una forma u de otra.
|