A veces es muy duro vivir en China. El mes pasado, por ejemplo, me compré un ordenador y en la tarde siguiente me tuve que dedicar a hacer esto:
 En 2001, cuando supe que viajaría a Pekín y que curraría en una oficina de una compañía china, me empecé a preguntar cómo serían los teclados oriundos. Me hacía la ilusión ver un teclado con cientos de teclas, una por cada carácter mandarín... porque no se me ocurría otra solución para escribir el chino. Llegué a China y, oh decepción, los teclados eran exactamente iguales que los occidentales (en concreto, son iguales que los de EEUU).
Para escribir con el ordenador en idiomas como el chino o el japonés, que tienen miles de caracteres, estos países tienen un sistema genial: introduces con el teclado la transcripción al alfabeto occidental del caracter, entonces en el ordenador se te abre una ventanita con todos los caracteres que coinciden con esa transcripción y tú eliges una.
Por ejemplo, para escribir "hombre",
 Escribes su transcripción en alfabeto occidental, ren, y el ordenador te dará todos los "ren" posibles, para que tú elijas el que conviene.
Aunque parece un poco complicado, con un poco de práctica es muy rápido. De hecho, estoy casi seguro de que si pones a un chino y a un español a pasar a ordenador, por ejemplo, "Guerra y Paz", cada uno en su idioma, es probable que el chino termine mucho antes (eso sin contar las paraditas para ir al servicio y echarse un cigarrito).
Y enviar mensajes por móvil es mucho, pero mucho más rápido en mandarín que en español. El sistema todavía es más sofisticado, porque a veces escribes un carácter y la memoria del móvil adivina cuál va a ser la siguiente. A veces alucino con lo que saben los cacharros estos.
Me quedé pues sin ver teclados chinos, aunque por lo visto en Taiwán el sistema de escritura en ordenadores es diferente y allí son un poco más extraños. Al menos, he tenido la oportunidad de ver teclados rusos, árabes, coreanos y tailandeses. En esta entrada de Wikipedia hay varios teclados raros (hasta en armenio), pero, qué extraño, no sale el teclado español.
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