Esta noche los Rolling Stones (Gun Shi para los chinos) han dado su primer concierto en China, en la ciudad de Shanghai. Como era de esperar, ha habido llenazo, pero casi todos los espectadores eran extranjeros.
Es un poco injusto que los Stones hayan elegido Shanghai para debutar en China, porque el rock en este país nació y creció en Pekín. De hecho, los Rolling estuvieron a punto de tocar en la ciudad pequinesa en 2003, pero al final anularon su compromiso debido al SARS. No soy un fan de los Stones, pero recuerdo el mal rollo que hubo cuando se anuló esa gira. El concierto fue una de las primeras cosas que se anularon en ese año de pánico, y luego hubo muchas más cancelaciones de acontecimientos deportivos, sociales...
El rock chino es eminentemente pequinés, iniciado en los 80 por gente como Black Panther o Cui Jian, el de la foto, que aún toca en la actualidad. Aquí tenéis una canción suya muy famosa, "No tengo nada", que ya era escuchada por los estudiantes de Tiananmen allá por 1989. Suena muy bien.
¿Por qué el rock chino nació en Pekín y no en la más internacional y cosmopólita Shanghai? Quizá porque fue en Pekín donde llegaron más jóvenes a aprender el mandarín, y mostraron las tendencias musicales de esa época a sus colegas chinos. Shanghai, en cambio, ha sido siempre un lugar de empresarios extranjeros, y no hay tanto estudiante de mandarín (allí hablan el dialecto shanghainés, muy diferente). Cuando voy a Shanghai, los extranjeros que veo me parecen más pijillos que los de Pekín (aunque siempre estoy abierto a que alguien me quite estos prejuicios).
Pese a no tener a los Stones, en Pekín no nos hemos quedado sin ver cazadoras de cuero y peludos este fin de semana. Ha habido una buena concentración de ellos en la inauguración de la primera tienda de Harley Davidson en China. Yo fui a la fiestecilla, y aunque no me regalaron moto -ni siquiera un pedal- me gustó ver a los moteros chinos, con el mismo aspecto patibulario que los occidentales.
No sé si triunfarán las Harley en China, donde tienen una gran competencia con los modelos nacionales. En general, las motos que se fabrican en el país tienen todas un aire muy retro, parecen sacadas de la época de Ángel Nieto. Las mejores son las motos con sidecar, como salidas de una película de nazis, y que todavía circulan por las calles, aunque cada vez se ven menos. Yo siempre he querido tener una, pero como en la mayor parte de Pekín está prohibido ir en moto, no he cedido a la tentación.
|