
El otro día, mientras hablaba de cucarachas, comenté casi sin darme cuenta que Henan es una provincia china que tiene mala reputación en el resto del país. No lo expliqué demasiado, así que el día de hoy lo voy a dedicar a esa provincia, intentando analizar por qué a la pobre la tratan tan mal el resto de los chinos.
Lo primero que tengo que hacer es demostrar que a Henan el resto de chinos la ven mal. Aparte de que se lo he preguntado a varios chinos y así me lo han confirmado, si leéis este artículo del diario China Daily, podréis comprobar que así es. Aunque los henaneses están luchando por mejorar su imagen. En el artículo uno de ellos dice: "Uno de cada 10 chinos es de Henan, así que los que se meten con nosotros se meten con el país".
Henan significa "al sur del río", ya que en su mayor parte la provincia está en la cuenca sur del Río Amarillo, en su curso medio. En esa zona fue donde nacieron las primeras culturas que evolucionaron hacia la civilización china, hace unos 5.000 años, y por eso es allí donde los chinos celebran cosas como el cumpleaños de su padre espiritual, el Emperador Amarillo.

Como veis, es una provincia no muy grande, pero, y parece mentira, en ella viven más de 100 millones de personas. Sin ser la más rica, ni la más industrial, ni la mejor comunicada, ni nada, es la provincia más poblada de China. Enigmas de este país...
En Henan se encuentra el Templo de Shaolin, cuna del kung-fu, y también ciudades bastante chulas, como Kaifeng o Luoyang. Vale la pena visitarla, cómo no.
Hasta aquí lo políticamente correcto. Vayamos ahora a lo incorrecto: los nativos de Henan tienen fama de estafadores, mentirosos y propensos a delinquir. Prejuicios sin fundamento, pero lo que no se puede negar es que el resto de chinos tengan cierta manía a esa provincia.
Hoy un amigo mío me ha contado que hace unas décadas los chinos decían que los enemigos de China eran la Unión Soviética, Estados Unidos... y Henan. Era un chiste, pero daba fe de lo mal vistos que estaban los henaneses.
Le pregunté a mi amigo que de dónde viene esa mala fama, y también lo he mirado por Interné. Sólo he encontrado tres posibles causas:
- El mismo hecho de que los henaneses sean tantos, hace que haya una enorme emigración a otras partes del país, donde a veces a los inmigrantes no se les recibe precisamente con los brazos abiertos. Se les acusa a veces del aumento de la delincuencia, como se ve en la noticia de China Daily que he enlazado antes.
- En los primeros tiempos de la economía planificada, cuando cada lugar de China tenía que informar a Pekín de lo que producía, se descubrió que un distrito de Henan engañaba en sus cuentas. Y si los inspectores iban a ver cómo iban las plantaciones, las autoridades arrancaban las plantas de todos los campos del lugar para concentrarlas en los cultivos que fueran a ver los inspectores.
- Henan es el lugar donde en los años 90 se desató el escándalo de los campesinos infectados por sida al vender su sangre. Pero el escándalo no se vio igual en China que en Occidente. En los periódicos occidentales, las iras recayeron sobre el Gobierno comunista, por ocultar el caso durante años, y sobre las autoridades locales, por permitir que laboratorios ilegales extrajeran sangre con métodos infames. En China, sin embargo, esas iras fueron hacia los estafadores henaneses que habían montado un negocio tan terrible, e incluso contra los campesinos, a los que se veía mal por estar dispuestos a vender su sangre por dinero.
Siempre que sucede un suceso escabroso en Henan, asesinatos y demás, la prensa se vuelca en él, haciendo que la mala fama se agrande. Recuerdo que la primera vez que fui a Henan circulaban en la prensa noticias sobre una banda de maleantes de la provincia que cortaban cabezas, así que más de un chino, cuando le dije a dónde me dirigía, me recomendó que cambiara de destino.
En fin, ya sabéis lo que son estas cosas. Tampoco todos los catalanes son tacaños, ni todos los argentinos bailan el tango, ni los mexicanos duermen la siesta bajo un gran sombrero y apoyados en un cactus. Pero las famas son así, y no hay quien se las quite de encima.
Otras famas en China:
- Los del noreste tienen fama de iracundos y pendencieros.
- Los del sur tienen fama de peseteros.
- Los tibetanos tienen fama de poco amigos del agua (aunque lo que seguramente debe pasar es que en muchos casos no tienen agua con la que lavarse).
Estas cosas son estigmas, y os pido que por favor no os hagáis ideas preconcebidas antes de conocer a nadie de esos sitios, pero creo que es interesante ver cómo en China, al igual que en otros países, unas regiones se ponen a caldo a las otras. Creo que, si uno no se pasa, puede ser hasta sano, y materia prima para millones de chistes.
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