Un día entré al mítico sex-shop de Callao (Madrid) a curiosear y a la salida me encontré a un cámara de televisión grabando en la puerta a todos los que entraban y salían. Consciente de que mi imagen visitando la tienda iba a dar la vuelta al mundo (por lo menos la vuelta a España), me resigno a reconocer que conozco tanto sex-shops españoles como chinos, y os voy a contar un poco sus similitudes y diferencias.
China está llena de sex-shops, algo muy curioso teniendo en cuenta que es un país aún bastante puritano, y donde la pornografía está prohibida. A diferencia de los de Occidente, que suelen estar un tanto escondidillos y tener unas puertas opacas desde las que no se puede ver nada del interior, los sex-shops chinos son una tienda más, como el restaurante o el estanco que tienen al lado, y muestran su mercancía sin pudor, en la puerta o en escaparates. Suelen ser tiendas muy pequeñas, situadas en las típicas calles chinas llenas de pequeños comercios, que son las más castizas e interesantes.
En los sex-shops chinos se vende prácticamente lo mismo que en los españoles, excepto películas y revistas pornográficas. Al menos, no se venden abiertamente, pero es probable que el tendero tenga alguna escondida. Por cierto, que como Playboy no puede vender revistas en China, se dedica a vender ropa normal, no muy cara, es al estilo Zara pero con el logotipo del conejito.
Lo que sí hay son vibradores, lencería sexy y artículos sado-maso, pero lo que más se vende son pastillas tipo Viagra y sus imitaciones, algunas de ellas chinas y fabricadas con oscuros ingredientes (tipo pene de tigre o cosas así).
Una de las pastillas que se venden en los sex-shops chinos es la "Spanish Fly", es decir, "Mosca Española", que según dicen está hecha con escarabajos mediterráneos y se coloca en la bebida a una mujer sin que se entere para que caiga en nuestros brazos. No es un artículo exclusivo de China, pero a mí me llamó la atención ver algo "español" en un sitio así.
Cualquiera que viva en China ya sabe que cuando entras a una tienda el tendero nunca te deja mirar con tranquilidad, siempre va detrás de ti diciendo: "¿Qué quieres?" "¿Te gusta esto?" y cosas similares. En las sex-shops pasa lo mismo, con lo cual la situación es siempre muy divertida: "¿Qué quieres, consoladores o un látigo?", "¿Es para tu novia o para un amante?", "Con estas pastillas las tendrás a tus pies", "¿Te gustan los chicos hinchables o las chicas?" y cosas así.
Un artículo del blog Simon World asegura que los chinos son más atrevidos a la hora de comprar artículos sexuales que los europeos o los americanos. Pinchad en el enlace si tenéis curiosidad, so morbosos.
China, digo yo que el país donde más sexo se practica de todo el mundo (quizá en reñida competencia con la India), sigue siendo un poco ñoña en estas cuestiones, pero las cosas van cambiando. Aunque las películas y series de televisión nunca muestran desnudos y mucho menos escenas sexuales (por no poner no ponen ni besos), las portadas de muchas revistas cada vez se asemejan más al Interviú. Hasta periódicos aparentemente tan serios como el China Daily ponen a menudo fotos de tías buenas en paños menores.
Pese al puritanismo, sí hay una enorme promoción de los preservativos, algo lógico en un país con una fuerte política de contención del crecimiento demográfico. Hay máquinas expendedoras en las calles, en los bares, etc, e incluso se reparten gratis en días contra el sida y acontecimientos similares. Los nombres de los preservativos chinos a veces son muy graciosos, pero ahora sólo me viene a la cabeza unos que salieron hace unos años y que se llamaban Clinton (también había otros marca Lewinsky). Al loro con el enlace que he puesto en el principio del párrafo, es digno de ver.
Para terminar con este post escandaloso, diré que a las prostitutas chinas las llaman "ji nu", y a los prostitutos "ya zi". El "ji" de las chicas significa "pollo", o "gallina", mientras que el "ya" de los chicos significa "pato".
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