Perdonad que hoy abandone mi tradicional tono lúdico-festivo para hablar de un tema menos ligero: los vagabundos en Pekín, personas que las pasan bastante canutas. Prefiero de todas formas no profundizar mucho en el tema, porque sé que hay gente que piensa que dar limosna es malo, una forma de perpetuar la mendicidad, mientras que para otros es una buena acción. Dejémoslo abierto.
En mi barrio, Haidian, hay muchos mendigos, sobre todo en las cercanías de restaurantes, tiendas, el metro... Casi todos ellos piden con una lata como la de la foto, llevan gorro y perilla blanca y hacen el mismo gesto a la hora de pedir: sacudir la lata para que las monedas hagan ruido contra ella. La extrema similitud entre estos vagabundos hace pensar a muchos que se trata de bandas organizadas, y por ello mucha gente -tanto chinos como extranjeros- los ven con malos ojos. Yo, sinceramente, pienso que no están organizados, que a lo mejor simplemente se imitan unos a otros porque piensan que esos trucos funcionan mejor. Y aunque estuvieran organizados, ¿qué más da? Si tuvieran opciones mejores las usarían, no creo que vagabundear sea para ellos un negocio redondo. Pero en fin, sólo es una opinión.
Es muy llamativo el hecho de que los mendigos chinos hagan un esfuerzo extra a la hora de pedir a los extranjeros. Parece ser que su opinión es que somos más dadivosos que los chinos, así que con nosotros insisten mucho más. Y es que no sólo ellos, en general todos los chinos piensan que los extranjeros somos personas con mayor poder adquisitivo, lo cual no siempre es cierto.
Otro lugar donde los mendigos son frecuentes es el vagón del metro. Los vagabundos allí suelen ofrecer imágenes bastante descorazonadoras, que no te animan el día como hacen los músicos andinos del metro de Madrid. Los más frecuentes son gente con la cara o las manos quemadas y que armados con un micrófono cantan melodías tradicionales chinas. Sobre esta gente he escuchado dos teorías: una que dice que se trata de personas que sufrieron un accidente (por ejemplo, mineros) y otra que dice que son gente a la que le han echado ácido en la cara para que tengan ese aspecto y "den más pena".
También es frecuente ver mendigando a abuelos, niños, paralíticos... Y en otras ocasiones, gente que dice haber perdido todo su dinero en un pleito legal, o estudiantes que no tienen dinero para pagarse la matrícula...
En el metro, si vas dormido en el asiento, los vagabundos suelen darte un empellón para despertarte y pedirte limosna. Es algo que no me resulta agradable, pero también pienso que se trata de gente tan aislada de la sociedad que no se dan cuenta de lo antisocial que es algo así.
Reconozco que en los últimos tiempos me he portado un poco mal con los vagabundos chinos, supongo que porque apoyé la teoría de que son mafias organizadas. Pero desde ayer he decidido darles a todos, siempre que tenga algo de suelto en el bolsillo.
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