Que tire la primera piedra el heterosexual de sexo masculino o el homosexual de sexo femenino que no se haya vuelto loco al ver a una oriental vestida en qipao, que es junto al kimono el vestido más famoso de Oriente.
Quizá el nombre de "qipao" (o su versión cantonesa, "cheongsam") no se han hecho tan famosos en Occidente, pero la silueta de mujeres chinas ataviadas con ese traje ceñido no se le olvida a nadie.
El qipao es una perversión, una tortura. Por arriba es puritano, no tiene escote y suele tapar hasta parte del cuello. Por abajo, llega hasta el tobillo, por lo que en teoría no se ve nada. Pero eso sólo es la simple apariencia...
Al ser un traje ceñido, la bella silueta de la china que lo viste se dibuja perfectamente, y al estar abierto por abajo, para permitir caminar, se puede ver mucha, pero que mucha pierna.
En realidad, el qipao no era así al principio. Su forma más sexy y ceñida se puso de moda en Shanghai, en aquellos años 20 y 30 en los que esa ciudad era un pequeño Hollywood. Seguramente las shanghainesas más occidentalizadas se querían vestir a lo Lauren Bacall pero manteniendo cierta tradición.
Lo curioso es que el qipao no es exactamente un traje chino. Es decir, no pertenece a los Han, la etnia mayoritaria en el país, los chinos de pura cepa. El qipao en realidad venía de los manchúes, parientes de los mongoles, que conquistaron el imperio en el siglo XVII y gobernaron China entre 1644 y 1911. Fueron estos manchúes los que extendieron el uso de su qipao por la corte y entre la nobleza de China.
Más curioso aún, existen personas que se sienten muy molestas de que el qipao sea considerado el traje nacional chino por antonomasia. Para ellos, es el traje de una minoría étnica, y no representa la nación (con lo nacionalistas que son los chinos, estas cosas no se pueden tomar a broma). Estos puristas aseguran que las chinas deben de dejar de vestir qipao en fiestas de guardar, y recuperar un traje que durante siglos fue verdaderamente el vestido tradicional chino: el hanfu (de han, que significa "chino", y fu, que es "vestido").
El hanfu, que podía ser de hombre o de mujer, era similar al kimono: una especie de bata que se cruza por delante y se ata por la cintura. Ricamente adornado, eso sí, y generalmente con unas mangas tan anchas que uno casi se podía meter por ellas. El de mujer podía ser escotado, pero sin pasarse. En esta web tenéis algunas muestras de cómo el hanfu evolucionó a lo largo de la historia, salvo la última foto, que son qipaos. Los peinados también son interesantes.
Incluso hay páginas web para defender a ultranza la vuelta del hanfu y que el qipao sea apartado de la lista de símbolos nacionales.
Pero qué queréis que os diga, yo soy qipaísta a muerte.
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