
Acabo de regresar de un breve viaje al país de las montañas... no, no me he ido al Tíbet otra vez, sigo en España y sería un tanto costoso ir para allá desde aquí.
Me refiero a la pequeña Andorra, el principat. Un país que está muy cerca de Huesca, pero en el que no había estado nunca.
Esto no va a convertirse en Andorrinoandorrano, pero de todas formas quería hablar de Andorra aquí por varios motivos, por supuesto, relacionados con China:
Andorra es un país donde sólo hay dos embajadas: la de España y la de Francia. El actual embajador de España en Andorra es Eugenio Bregolat, quien antes de ir a ese pequeño país fue el embajador en China. ¿Cómo mandaron a ese hombre de uno de los países más grandes del mundo a uno de los más pequeños? Supongo que son cosas que sólo se saben en los pasillos del Ministerio de Exteriores. Cabe decir que entre un cargo y otro fue director del Fórum de las Culturas ése que se celebró en Barcelona.
Caminando por las calles de Andorra, llenas de tiendas de perfumes, ordenadores, tabaco y otros artículos a aparentemente bajo precio, uno no puede sino acordarse de Hong Kong. Son lugares que se parecen bastante. Aunque si en Hong Kong los que van de shopping son sobre todo chinos, en Andorra son españoles (franceses, sin embargo, hay bastante pocos).
Hace un año, el presidente de Andorra visitó China, no sé sabe con qué objetivos (quizá promoción turística del país de los Pirineos, a ver si algún esquiador chino se anima).
Para terminar, espero que me perdonéis, contaré el viejo chiste de la guerra chino-andorrana, que me lo acaba de recordar mi hermana:
Esto es Andorra que decide declararle la guerra a China para intentar aumentar sus escasas tierras. El presidente chino intenta evitar un cruento conflicto llamando por teléfono al presidente andorrano:
- Oiga, ¿pero cómo van ustedes a declararnos la guerra? ¿No saben que nuestro ejército es uno de los más poderosos del mundo y que tenemos la bomba atómica?
- Miri, aixo a nosaltres no nos importa res, som poquets pero mol valents...
- ¿Pero no sabe usted que nuestro ejército es el más numeroso del mundo, que somos dos millones de soldados?
- ¡Osti tu! Pos no lo sabia, entonses no vamos a fer la guerra, no y a res a fer...
- ¡Menos mal! Se han convencido de que perderían seguro la guerra, ¿no?
- ¡No home! Esclá que ganaríamos, pero no sabriam que fe con tanto soldat preso, no tenem prisions per tots...
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