En mis recién acabadas vacaciones visité Lisboa, ciudad en la que se encuentra el elevador de Santa Justa, uno de los ascensores más bellos del mundo (el de la foto). En recuerdo de esas vacaciones que tanto añoro, hablaré hoy de los ascensores en China.
En principio, un ascensor en China no tiene por qué diferir mucho de uno de cualquier otra parte, pero no siempre es así:
Para empezar, hay ascensores en China que no tienen botón para el cuarto piso, y a veces tampoco de pisos con números superiores que terminen en 4 (14, 24...). Pasa sobre todo en grandes rascacielos, como los de Shanghai, usados como complejos de edificios u hoteles de lujo. Eso es porque el número 4 se asocia a la mala suerte (pues el sonido "si", según como lo pronuncies en chino, puede significar tanto "cuatro" como "muerte").
Otra peculiaridad de los ascensores chinos es que tienen publicidad. Y no sólo en hoteles o en edificios de oficinas: cualquier edificio, hasta uno normalito de viviendas, tiene carteles con anuncios en las paredes. Conmigo tienen poco efecto, pues en el poco rato que dura el viaje, no me da tiempo de sacar el diccionario e ir traduciendo lo que dicen.
Si el ascensor está patrocinado de esta forma, también es muy probable que en el piso de abajo haya colgada de una pared próxima una tele de pantalla plana en la que se pasan una y otra vez anuncios de diversos productos. Para no aburrirse, vamos.
Uno de los anuncios ascensoriles, con temática española, me dio hace tiempo tema para escribir un post.
También es frecuente que el ascensor tenga ascensorista. También en bloques de pisos populares, como dos en los que viví yo en el bienio 2003-2005. En ellos (donde alquilar un piso costaba unos 250 euros mensuales, osea que no era caro), la portera de la casa era la ascensorista, y prácticamente vivía en el ascensor. Su vida estaba tan ligada a él que dentro del elevador había una silla en la que se sentaba, pulsaba botones, hacía punto, chismorreaba y leía folletines amorosos (vamos, que cumplía todos los tópicos). Se sabía, cómo no, dónde vivíamos todos, y no necesitaba preguntar a qué piso íbamos, a no ser que fuéramos nuevos o visitantes.
El ascensor más alto de China supongo que es el de la Torre Jinmao de Shanghai, que te lleva al piso 88. El más raro de todos, o los más raros, son los del complejo de edificios Mirador Mansions, en Hong Kong: hay varios, pero uno te lleva a los pisos 4, 8 y 12, el otro a los pisos 3, 7 y 11, y así sucesivamente. Para volverse loco, o para dejarse de chorradas y subir andando.
También comenté en posts anteriores que los chinos no se suelen saludar en el ascensor. Yo, por aquello de "donde fueres haz lo que vieres", tampoco lo hago, por lo que una de las cosas que me cuesta recuperar cuando vuelvo a España es el saludo de rigor en las zonas comunes de una vivienda.
El presidente Hu quedó atrapado en un ascensor hace unos meses, aunque fue en México, por lo que en su país casi nadie se enteró.
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