En los últimos seis meses no he tenido internet en casa (quizá lo más exacto sería decir que no he tenido casa). Por tanto, he escrito muchos de los posts en cibercafés pequineses. Así que voy a hablar un poco de ellos.
Los cibercafés no tienen muy buena fama en China. Especialmente desde que hace cinco años uno se incendió, causando la muerte de más de 20 personas. Por ello, tienen aspecto de lugar semiclandestino, y raramente están en las grandes avenidas. Normalmente se encuentran en callejuelas pequeñas, patios interiores, subterráneos, garajes... De todos modos, yo he desarrollado un sexto sentido para encontrarlos, por la cuenta que me trae.
A veces el cibercafé se combina con mesas de billar, otro de los "vicios" permitidos a los chinos (no hay, por ejemplo, máquinas tragaperras, aunque yo sí he visto alguna, en antros ilegales).
Los ciber suelen ser sitios bastante oscuros, para que te duelan bien los ojos mientras miras la pantalla, y el olor predominante es el del humo. Son de los pocos sitios de China donde verás fumar a mujeres.
No quisiera yo poner a parir del todo a estos lugares, así que diré que he estado en algunos que parecían salidos del siglo XXII, con unos ordenadores modernísimos de pantalla enorme. Y en muchos de ellos te puedes poner al día de la música que se escucha en ese momento en el país (fue en los cibercafés donde me enganché yo al Bupa Bupa).
Me gustaría poder decir que los chinos usan estos lugares como ventanas al mundo exterior, para informarse de lo que no pueden conocer a través de sus controlados medios de comunicación convencionales... Pero la verdad es que en la mayoría de los casos, la gente usa los cibercafés para jugar, chatear con el novio o novia y ver películas. Y todo eso, a la vez: una ventana en la pantalla abierta con el juego, otra con el chat, y otra con la película. A ver quién supera eso.
Estos meses, echando un vistazo a las pantallas de cualquier cibercafé, se puede ver que la mayoría de los chinos están jugando a un juego de carreras que se llama "Crazy Racing", similar al Super Mario Kart o alguno similar. No sé por qué, pero está haciendo furor entre los jóvenes. Aunque a mí el juego que más me llamó la atención fue uno en el que eres un pistolero chino en las calles del Shanghai de 1930 y tienes que matar malvados invasores japoneses.
Los menores de edad no pueden entrar en estos lugares de perdición, y en teoría al entrar tienes que mostrar un documento de identidad y registrarte, aunque no en todos los sitios siguen a rajatabla esta regla.
En chino, cibercafé se dice "wangba", que viene de "wang" (red) y "ba" (bar). Mucho ojo, porque la palabra se parece mucho -sólo cambia el tono- a una forma despectiva de decir "tortuga" que para los chinos es un fuerte insulto.
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