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El otro día un taxista en Pekín se me quejó de que todos los extranjeros "íbamos en dirección este". Explicación: este taxista tiene su casa en el oeste de la ciudad, y es por allí por donde trabaja, pero cuando un extranjero toma su taxi, le suele pedir que lo lleve al otro lado de la ciudad, al este. Aunque la carrera suele ser buena para él (unos 40 o 50 yuanes, es decir, 4 o 5 euros) suele implicar un buen atasco en el centro, y tener luego que hacer la penosa vuelta a casa, nuevamente a través del atascado centro. No siempre hay ánimos para ello.
Es cierto que los extranjeros suelen vivir en el este de Pekín. Allí están las embajadas y cámaras de comercio extranjeras, muchas oficinas de empresas foráneas, el aeropuerto, las zonas de bares, los puti-clubs, los restaurantes más pijos, las discotecas, las tiendas de falsificaciones... En fin, un Pekín que en parte se ha construido por y para los guiris.
De todas formas, hay que decir que el taxista quejumbroso a lo mejor tiene alguna vez que llevar a algún extranjero al norte de Pekín, que es donde están las universidades, la Ciudad Olímpica (que ahora no da muchas carreras a los taxis pero pronto las dará), la visitadísima Gran Muralla, la "otra" zona de bares y discotecas en Wudaokou...
En el oeste es verdad que pocos extranjeros se adentran, aunque bueno es saber que allí está la calle del té (Maliandao), que a más de un extranjero le gusta visitar. Además está la sede de la televisión china (con su pirulí y todo), y allí trabajan muchos extranjeros, entre ellos muchos hispanohablantes. También se encuentra allí la estación de tren del Oeste, que lleva a Xian, al Tíbet, a la Ruta de la Seda...
En cuanto al sur... La verdad es que el sur es un gran desconocido para los extranjeros. Yo apenas me he adentrado en él, quitando la obligada visita al Templo del Cielo. Allí hay otros dos famosos monumentos, el puente de Marco Polo y el yacimiento del Hombre de Pekín, pero están tan lejos que da pereza ir para allá a verlos.
En China, los puntos cardinales están en cientos de nombres de calles, barrios y lugares en general, por lo que uno siempre los tiene muy en mente. En España a veces no tengo ni idea de dónde está el norte, pero en Pekín, con sus calles cuadriculadas, es difícil olvidarlo.
El nombre de Pekín,de hecho, contiene un punto cardinal. Beijing, nombre en mandarín de la ciudad, significa "capital del norte". La ciudad de Nanjing significa, por contra, "capital del sur". También hay una "capital del este": no es otra que Tokio, que los chinos llaman Dongjing. Lo que ya no sé es si existe una Xijing, una "capital del oeste".
Los puntos cardinales en chino son por tanto Dong (este), Xi (oeste), Nan (sur) y Bei (norte). Los chinos cuando los nombran en orden siempre escogen el que acabo de usar: Dong-Xi-Nan-Bei. Y en chino, conocer el Dongxinanbei significa saber dónde está todo.
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