Estos días estoy escribiendo menos porque estoy de turista por China. Un amigo africano (de Ceuta para más señas) ha venido a verme a Pekín y le he llevado a los lugares más típicos de la capital (Ciudad Prohibida, Palacio de Verano, Templo del Cielo...) e incluso de fuera (Pingyao, Shanghai, etc).
La visita me ha servido para redescubrir Pekin, ya que en circunstancias normales voy de casa al trabajo y del trabajo a casa, con esporádicas escapadas a bares, restoranes y cibertés.
He descubierto sobre todo, con gran deleite, que las entradas a los sitios altamente turísticos, también conocidos como "rollos de guiris", están mucho más baratos que antes. Mientras en otros lugares de China te pegan unos sablazos cada vez más gordos por visitar pueblos, montañas, parques, etc, en Pekín, las cosas están a mitad de precio que de costumbre, o incluso menos. Estos son los precios aproximados:
Muralla China: 40 yuanes, cuando antes costaba 100 (para saber precios en euros, dividir por 10). Ciudad Prohibida: 40 yuanes, cuando antes costaba 80 en verano y 60 en invierno. Palacio de Verano: 20 yuanes, antes eran 60 o así. Templo del Cielo: 20 yuanes, antes creo que 40 o 50.
Una cosa que han hecho las autoridades pequinesas, por ejemplo en el Palacio de Verano, es cobrar una entrada baja general y luego, en según que lugares del recinto (templos, edificios famosos, etc), cobrar pluses de unos 10 yuanes por sitio. Eso está bien porque así los pequineses que van al parque simplemente a pasear pagan menos que antes, ya que no desean pateárselo todo.
Me parece un buen cambio, sí señor. Ah, y también he decir que las restauraciones que están haciendo de cara a los JJOO no están tan mal, y eso que temíamos que todo acabaría pareciendo Disneylandia. El Templo del Cielo, por ejemplo, ha quedado muy bien.
También me ha parecido ver signos positivos en la conservación de ciertas callejuelas tradicionales, después de años de demoliciones. Muchos hutongs demolidos en años pasados han sido sustituidos por hutongs nuevos pero que mantienen el espíritu de los anteriores (a pesar de que nos temíamos que en ellos pondrían McDonalds). Me ha gustado, por ejemplo, el barrio tradicional que han arreglado cerca del Templo Lama (que además es donde voy a vivir a partir de ahora, durante al menos un año).
Todos los paseos de estos días me han hecho pensar que Pekín, si sigue así, quizá en el futuro, algún día, pueda ser considerada una ciudad bonita e histórica.
Por cierto, ya que he hablado antes de los billetes de entrada a los lugares turísticos, he de advertir al que no conozca China que en este país cobran entrada por entrar en:
- Montañas. - Pueblos bonitos. - Templos e iglesias.
A mí, sinceramente, lo de poner barreras a una montaña o un pueblo me parece increíble, y pienso que si algún día veo a un chino en mi villa del Pirineo (un bonito pueblo, en lo alto de una colina y con llamativa iglesia) le debería cobrar entrada triple.
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