
En las últimas semanas he descubierto en las tiendas de Pekín un nuevo producto que me ha encantado: se trata del té con leche en polvo. El de la foto.
Lo hay de varias marcas y sabores, pero todos ellos tienen un denominador común: están muy buenos. Dentro del vaso de cartón hay dos cosas: una bolsita con el té en polvo, y una tarrina de una especie de gominolas que a los chinos les encanta beber con el té con leche, y que ellos llaman "yuanzhu" (algo así como "perlas redondas"). Mi novia con su incipiente español las llama "tapioca", pero no sé si son realmente eso.
Hasta ahora, lo que más tomaban en polvo los chinos es el café. De tal forma que en China apenas se vende café de verdad: todo es Nescafé y marcas similares.
 Si uno quiere tomarse un café de verdad tiene que irse a un Starbucks (perdóname, Juan Valdés, por el sacrilegio de llamar al Starbucks "café de verdad").
Afortunadamente, en ciudades como Shanghai ya está empezando a haber franquicias de cafeterías mucho mejores. Por ejemplo, el Café Costa (británico, al parecer), donde te dan un café flojito en una taza que más bien tiene tamaño de sopera.
Pero bueno, no quería yo desviarme de mi tema principal de hoy, que son los productos instantáneos. Y es que me estaba dejando el más popular de todos en China: los fideos, más conocidos como "fangbianmian" (traducido literalmente, "fideos convenientes").
Los fideos instantáneos, que todos hemos comido alguna vez en España (probablemente comprándolos en un chino) son en China todo un sector de la economía nacional. Muchos anuncios de la tele son de este producto, debido a la fuerte competencia que hay, con cientos de marcas.
En los supermercados hay pasillos enteros en los que sólo hay fideos instantáneos en los estantes. Quizá en la tienda no tengan leche, o no tengan carne, pero no te preocupes que los fangbianmian no faltarán nunca.

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