Una de las cosas que durante mis cinco años en China aún no había probado, pese a haberlo visto miles de veces en las tiendas de este país, es el pato en bolsa. Este alimento es especialmente típico en las tiendas 24 horas de todo el país, las de las estaciones y otros lugares a los que uno va a comprar con prisas. Creo que los chinos lo usan bastante como obsequio, pero también para un día de ésos que no te apetece cocinar o lo único que hay abierto es la "convenient store" de la esquina.
¿Qué hay dentro de esas bolsas? ¿Es realmente el pato de dentro tan rojo y brillante como el del envase? Este blog apuesta por el periodismo de investigación, y como la cuestión arde en la calle, decidí comprar una de esas bolsas y ver qué escondía.
 Éste que adquirí -a buen precio, pues no son baratos- era de la marca Baoruide, y en la parte de detrás se anunciaba como "La Delicia Número 1 Bajo el Cielo". Vamos, que si los dioses lo hubieran probado, hubieran mandado a hacer puñetas el néctar y la ambrosía.
Además de exageradas alabanzas (algo muy típico en China y que también abunda, por ejemplo, en los carteles de los monumentos y otros lugares turísticos) la parte de atrás del envase explica las tres formas de preparación que admite este pato:
La segunda y la tercera son bastante obvias (o hervido o en el microondas), pero no tanto como la primera:
Método sin calor: abre el paquete y come instantáneamente.
(Yo hubiera añadido que es estrictamente necesario seguir a rajatabla el orden de estas dos instrucciones).
Para que estos patos embolsados se conserven, están envasados al vacío en una bolsa de aluminio,
Y acompaña al "pack" otra bolsa con salsa de ostras, la que se usa en el pato laqueado. En el que yo compré, había salsa como para ocho patos.
Finalmente abrí las bolsas, y oh emoción, apareció el pato en cuestión. Su aspecto, la verdad,era muy diferente del reluciente ave de la bolsa exterior. Y era tan grasiento que destelleaba ante los flashes de la cámara. Aunque no por ello carecía de interés gastronómico.
El resto es historia: opte por el método sin calor, y lo comí instantáneamente.
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