La bonita historia terminó anoche. El barco de Chanquete fue demolido tras la muerte del marino acordenista. La casa clavo, que en España pudisteis ver por la tele la semana pasada, también ha acabado siendo pasto de las excavadoras.
Aunque en este caso, los dueños (Wu Ping y Yang Wu) se van contentos y felices porque la constructora les va a dar una casa igual de grande. Por lo menos eso dicen, a ver si al final la empresa les prepara una maquiavélica venganza con un piso como el mío de Pekín, en el que las cosas se van estropeando poco a poco...
Como les hagan eso, el bueno de Yang Wu se va a volver a cabrear, y ojo que este hombre es todo un Charles Bronson en medio de la ribera del Yangtsé.
Para Yang Wu y Wu Ping la cosa terminó bien, pero ¿qué pasa con los que hemos seguido día a día la historia? La casa clavo se nos fue, nos quedamos huérfanos de un gran símbolo de la resistance. Ese Yang mirando desafiante a los constructores, a la patronal, a la opresión... ¡Esto lo tiene que dibujar Azagra en El Jueves pero ya!
¿Qué vamos a hacer? Nos pondremos ahora a apoyar a la "iglesia roja", que se rebela contra el señor arzobispo de Madrid? En esta vida tan dura, todavía necesitamos seguir creyendo en héroes...
Sin que tenga que ver con lo anterior :
Se acercan las vacaciones de Semana Santa. Ante el peligro de que os marchéis todos a las procesiones o a ver el entierro de Genarín, voy a anunciaros mis dos próximos posts, para ver si así os tengo en vilo y me seguís leyendo estos días.
Mi próximo post, por petición más que popular, hablará de cómo ligar en China. Lo lógico es que este post lo escriba alguien que sabe mucho del tema, que ha disfrutado de la noche pequinesa, de sus voluptuosas mujeres y del sexo a tope. Pero como ese alguien no aparece, tendré que escribirlo yo.
Y el siguiente posterior será la ya más que esperada solución al concurso de la pasada semana, junto a la lista de ganadores.
¡No se muerdan las uñas!
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