Hoy se cumple el centenario de Hergé, el dibujante de Tintín. Quiero aportar mi granito de arena a esta efeméride y hablar, sin dar mucho la paliza, de "El Loto Azul", el álbum de Tintín que transcurre en China (concretamente en Shanghai y alrededores).
Tintín, el periodista más vago de la historia -nunca le vi escribir ni un sólo artículo, al muy perro- viajó a Shanghai en plena invasión japonesa, allá por los años 30. Pese a la guerra y todos los problemas, la China que aparece en esta historia está llena de color, como era costumbre en Hergé:
La historieta está llena de carteles, letreros y frases en chino, todo ello perfectamente escrito. No es como en los tebeos de Mortadelo, donde cuando aparecen caracteres supuestamente chinos son inventados (aunque están bastante logrados):
En "El Loto Azul", el chino es real, escrito en los caracteres tradicionales que aún se usan en Taiwán, Hong Kong y Macao. Eso fue posible gracias a que Hergé, que no tenía ni idea de chino ni estuvo jamás en China, contó con la ayuda de Tchang Chong-yen, un chino que estudiaba en Bruselas y al que el belga le dedicó un personaje de la historia, llamado precisamente Tchang. Tchang y Tintín se salvan la vida mutuamente en varias ocasiones.
Hergé, probalmente convencido por Tchang, se puso totalmente del lado de los chinos y contra los nipones en la historia, y eso que en aquel entonces en Europa casi nadie hacía demasiado caso a una guerra que estaba ocurriendo a miles de kilómetros a distancia. Bastante preocupados estaban con el nazismo, el fascismo, el estalinismo y demás.
Hergé y el Tchang de verdad tardaron casi 50 años en volver a verse después de los tiempos de "El Loto Azul", pero el Tchang del cómic y Tintín se reencontraron antes, en "Tintín en el Tíbet". Se publicó poco antes de que el Dalai Lama se marchara al exilio, cuando China ya había ocupado militarmente el Tíbet, pero en esta ocasión Hergé no quiso líos políticos y se dedicó a contar una historia de montañas y amistad. Muy bonita, por cierto, y con algunas de las mejores viñetas del arte tintiniano.
Tintín se dice "Dingding" en chino. Es curioso, porque se escribe de forma que parecen verse las dos "T" de la palabra "Tintín":
  Como último y pequeño homenaje a Hergé y a lo bien que supo dibujar China -una China, la de los años 30, muy bella pero que ya no existe- he decidido poner aquí la portada de "El Loto Azul" en varios idiomas (aunque faltan muchos). A ver si acertáis cuáles son (la solución va al final, pero sed pacientes y primero mirad las portadas):
  
  
  
  
  
  
  
  

Son, por este orden, alemán, esloveno, catalán, coreano, danés, camboyano, bengalí, árabe, checo, chino, vasco, tailandes, rumano, italiano, japones, polaco, portugues, lituano, letón, griego, gallego, islandés, inglés, holandés, francés y español.
Una cosa curiosa es que en la versión italiana, por lo que me parece ver, se cambió el loto por un dragón: "El Dragón Azul". Y otra cosa curiosa es que el dragón de la versión árabe está mirando para el lado contrario que el resto, supongo que porque los árabes, que escriben de derecha a izquierda, cuando traducen un cómic seguramente invierten todas las viñetas.
En tibetano y en mongol -los mongoles son medio primos de los tibetanos- no hay álbum de "El Loto Azul", pero sí de "Tintín en el Tíbet":
Las portadas y otras imágenes e informaciones para este post las he sacado de cuatro lugares que pueden interesar a los tintinófilos: éste, éste, éste y éste.
En la sección de comentarios, si queréis, podemos debatir todo tipo de cosas sobre Tintín, desde la eterna pregunta "Por qué Tintín nunca se echó novia" a "Quién era Hernández y quién Fernández". O cuál es el mejor álbum... Para mí es "El loto azul", y que conste que lo pienso desde hace años, mucho antes de venir a China.
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