Esta semana, los chinos se han quedado impactados con las noticias de fábricas de ladrillos en zonas rurales y pobres de China donde se empleaba a esclavos, así como suena. Descalzos, harapientos, apaleados y polvorientos, fabricando el típico ladrillo chino, sencillo a más no poder (plano por sus seis caras y sin agujeros).
La prensa española también ha informado del tema estos días, por ejemplo en este lado o en este otro. La expresión "esclavos del ladrillo" -que a veces se ha usado para hablar de lo caras que están las hipotecas- ya no va a sonar igual nunca más...
El sector ladrillero, materia prima para negocios millonarios de constructoras e inmobiliarias, tiene no sé por qué cierta querencia al uso de esclavos o casi esclavos. Por lo que he visto al googlear un poco, lo de China no es un caso aislado, y se han dado barbaridades similares en fábricas de ladrillo de otros países, como India o Brasil.
Es sorprendente lo mucho que ha impresionado a los chinos la noticia. Porque en una China donde día sí y día no hay desastres naturales, condenas a muerte y otras muchas desgracias, es cierto que la gente está un poco blindada contra las malas noticias del periódico. Pero lo de los esclavos les tiene verdaderamente horrorizados: nadie podía pensar que cosas así podían existir todavía en la China del crecimiento económico fulgurante y la "sociedad armoniosa" que pregona el presidente Hu.
A los chinos esto del esclavismo les llega al alma: aunque haya mucha gente en fábricas del país que trabaje por cuatro perras durante horas y horas, ser un esclavo es harina de otro costal y no lo toleran. Una de las últimas veces que habían hablado ellos de esclavos fue en los tiempos de las "esclavas sexuales" que los soldados japoneses usaban en China durante la invasión de los años 30 y 40, un tema que a los chinos aún les duele.
Como señal del extraordinario impacto que ha causado este escándalo, hoy la web del periódico China Daily tira la casa por la ventana y pone un vídeo de algunos de los esclavos rescatados. Es una imagen tristísima: se los ve cabizbajos, derrotados, humillados...
Las fábricas encontradas están sobre todo en la provincia de Shanxi, al oeste de Pekín. La pobre Shanxi... Allí es donde están gran parte de las minas de carbón, en las que mueren centenares de trabajadores cada año. Allí está Linfen, uno de los lugares más contaminados del mundo (como se comentó aquí hace unos meses). Ya sólo les faltaba esto. Con lo interesante que es esa provincia, con su Pingyao, su monte Wutaishan, su monasterio colgante, sus pueblos de cuevas...
Para acabar el post de hoy con algo más de alegría, no abandono el "China Daily" y os cuento que hoy en su página web ha puesto unas bonitas fotos de la fiesta taurina española (no puedo enlazar directamente a ellas, entrad en la portada y buscad "Bullfight in Spain"). Os gusten los toros o no, echadle un vistazo, son una maravilla.
Ya sabéis los españoles que vivís en China que los toros es lo que más conocen los chinos de España, así que, os guste o no, si sabéis chino os tocará en más de una ocasión hablar de tauromaquia con el taxista de turno cuando se entere de que sois españoles. Quien, en general, os dirá que los toros son un espectáculo cruel pero valiente.
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