
A veces es como si España y China fueran dos universos paralelos, en los que, cuando en uno de esos sitios pasa algo, en el otro ocurre algo similar, o relacionado con el mismo tema.
Algo así sucedió, por ejemplo, el pasado 23 de julio, cuando era detenido en tierras portuguesas El Solitario, el atracador más temido y buscado de la historia de España (hasta un amigo mío que trabaja en un Ibercaja le tenía pavor).
Un día después, en China se iniciaba el juicio contra los dos atracadores más buscados de la historia de China. Dada la diferencia horaria, quizá hasta el juicio chino y la detención del español fueron exactamente al mismo tiempo...
Los atracadores chinos eran Ren Xiaofeng y Ma Xiangjing, y fueron detenidos a principios de este año después de que se dictara una orden de busca y captura en todo el país. Quizá no son tan mediáticos como El Solitario, ni tan histriónicos, ni tan payasetes, pero su historia creo que es tan interesante como la del español. Yo por lo menos quedé impresionado cuando la leí, hace meses, después de la detención...
El caso es que Ren y Ma eran dos simples cajeros de una sucursal del Banco Agrícola de China, en una ciudad llamada Handan, relativamente cerca de Pekín. Se daba la circunstancia de que eran los poseedores de las dos llaves con las que se abría la caja fuerte del banco, cada una para una cerradura diferente, por lo que hacía falta el acuerdo de los dos para entrar en la cámara acorazada del banco. Y vaya si lo acordaron...
Ren y Ma un día conversaban sobre lo divino y lo humano, y de repente se les ocurrió una idea que podría cambiar sus vidas: ya que eran los responsables de la caja fuerte, podrían entrar en ella, sacar un poco de dinero, y comprar con él tantos billetes de lotería que alguno de ellos tocaría y les permitiría devolver lo que habían "tomado prestado", quedándose con los beneficios si los había.
La lotería era de las de "rasca y gana", una de las más populares de China y que, como casi todas en este país, no da premios demasiado grandes pero es muy jugada.
El plan, en mi humilde opinión, era de lo más "razonable", casi hasta parece una buena acción: el atracador que se lleva el dinero y luego lo devuelve... La verdad es que es difícil, al leer la historia de Ma y de Ren, abrigar ningún odio hace ellos, más bien despiertan cierta compasión.
Digo lo de compasión, porque los "pobres" robaron un dinero de la caja fuerte, se lo gastaron en lotería y no les tocó absolutamente nada. Por ello, decidieron robar nuevamente pero esta vez un poco más, por dos razones: para asegurarse esta vez sí un premio y para reponer lo robado en la primera ocasión.
Tampoco en esa segunda ocasión tocó. Ni en la tercera, cuando robaron más todavía. Ni en la cuarta, ni en la quinta... Aquello se transformó en una bola de nieve mangui que creció y creció, hasta que Ma y Ren no pudieron ocultar más su delito y huyeron.
La historia terminó mal, como se veía venir, y encima con varios toques que aún le dieron más patetismo al cuento:
- Cuando la policía forzó la caja fuerte del banco, se encontró el suelo lleno de billetes de "rasca y gana", por lo que uno se puede imaginar a los atracadores pasándose la noche en la cámara acorazada rascando boletillos, cada vez más y más cabreados...
- Cuando uno de ellos fue detenido, una de las primeras cosas que gritó a la policía fue: "¡La lotería es un timo! ¡No toca nunca!
- Cuando la policía interrogó a todos los trabajadores del banco, descubrió que Ma y Ren no habían sido los únicos del banco que habían robado dinero: uno de sus compañeros aseguró que una vez se llevó dinero de la caja, pero que más tarde lo devolvió.
Y así terminó la historia de estos particulares Dionis chinos, que ahora esperan sentencia, quien sabe si pena de muerte, porque en China los robos a gran escala se suelen pagar muy caro. A mí, desde el principio, Ma y Ren me dieron mucha pena y confío en que por lo menos se libren de la terrible ejecución.

ACTUALIZACIÓN (9/8/2007): Pues no pudo ser, y a los pobrecitos atracadores los acaban de condenar hoy a muerte. Lo siento de veras por ellos.
OTRA ACTUALIZACIÓN
(1/4/2008): Ayer fueron ejecutados. Descansen en paz...
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