Al autor de este blog, que está escribiendo ahora en tercera persona porque es así de tonto, le gusta mucho ir contracorriente, intentar buscar lo inesperado, lo imprevisible. Es por eso que en un día veraniego y caluroso como éste, por llevar la contraria, va a hablar de abrigos.
Concretamente, del abrigo del Ejército Popular de Liberación, el ejército chino,
que se da cierto aire a los antiguos abrigos del Ejército Rojo de la URSS:
En invierno, los abrigos militares chinos son una visión muy frecuente en toda China (bueno, excepto en la afortunada isla de Hainan, donde hace buen tiempo todo el año).
Son abrigos de color caqui, que llegan hasta el tobillo y tienen las solapas negras. Cuando uno los ve, se imagina a un millón de soldados chinos cruzando con ellos la estepa siberiana...
Pero no sólo los llevan los soldados chinos, y de hecho hay mucha gente en China que lleva ese abrigo toda su vida, porque está convencida que es el mejor que va a tener nunca.
Muchos vagabundos también van con ese abrigo, no sé si porque se lo regala alguna institución benéfica o porque de jóvenes fueron soldados y nunca más pudieron comprarse otro abrigo.
A muchos extranjeros, ese abrigo nos llama la atención, e incluso hay algún que otro intrépido que se lo compra y lo luce en las épocas más frías del frío invierno chino...

Yo confieso que lo he llevado una vez, pero no era comprado sino alquilado, cuando me encontraba en lo alto de un monte sagrado de China, donde es típico levantarse a las 5 de la mañana para ver el amanecer desde la cima. A esa hora hace tal frío que necesitas un abrigo militar para no morir congelado, así que allí te lo prestan por un rato, a precios nada baratos.
Hace unos años, mi entonces compañero de trabajo Ernesto se quiso comprar un abrigo como ésos, y yo le seguí en el plan. Pero no queríamos uno de la infantería, con ese castrense color caqui, sino uno de la Marina china, de color azul oscuro como el mar profundo. Nada fácil encontrarlo...
Incluso fuimos a una tienda de Pekín donde vendían artículos militares, desde sacos de dormir hasta palas o cuchillos de caza (pero no armas de fuego ni misiles). No encontramos allí el abrigo azul marino, así que lo único que me pude agenciar yo fue una cantimplora, objeto que, por cierto, ya mostré en este blog hace un tiempo, en la colección de cosas inútiles (es la cosa inútil número 11).
Esta semana, el ELP cumplió 80 años, y para celebrarlo, entre otras cosas, anunció que iba a cambiar los trajes de los soldados chinos. No sé si este cambio incluye modernizar los abrigos, e imagino que tendremos que esperar al invierno para saberlo. No me gustan mucho los cambios, dejan claro el paso del tiempo -esto lo digo porque hoy es mi cumpleaños- así que espero que el abrigo siga como hasta ahora.
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