
Es frecuente ver en los parques de Pekín y otras ciudades de estos pagos a gente que se dedica a escribir en el suelo con agua, simplemente por el placer de dibujar caracteres chinos, que es una cosa que relaja bastante.
Resulta curioso ver a estos escritores de lo efímero (los caracteres de agua se evaporan minutos después). Parecen entretenidísimos con este hobby, y además siempre crean expectación: enseguida hay otros chinos que hacen corro para verles (aunque, todo hay que decirlo, crear un corro en China no es nada complicado).
Hace unas semanas, en el parque de Beihai, joya parquística de Pekín, un señor rizó el rizo con este hobby y se dedicó a pintar dragones con el agua. Le quedaron muy bien, pero claro, había que hacerles una foto, porque no iban a durar mucho...
Así que no quedó más remedio que tomar unas instantáneas a ese dragón acuoso, para prolongar su existencia un poco más.
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