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Repasando las fotos de mi viaje a Niuyor he descubierto otra cosa que enlaza a la Gran Manzana con China, aunque sea de carambola, ya que en uno de los muelles de Manhattan hay un gran velero atracado que se llama precisamente Peking, que es la forma en la que antiguamente los ingleses denominaban a la capital china (ahora prefieren Beijing).

Hurgando en la Wiskipedia, me he enterado de que el Peking está permanentemente arriado en Nueva York, donde funciona como museo marítimo. Se construyó en 1911 en Hamburgo y es casi igual a otro famoso gran velero que hoy en día todavía existe, el Passat (mítica carta del juego de Veleros de Heraclio Fournier, que ya nombré en un post anterior).
No se aclara mucho por qué el barco fue llamado con el nombre de la capital china, pero en fin, supongo que un nombre de lugar exótico viste mucho para un velero destinado a surcar los siete mares.
Qué emoción da saber que el mismo barco de la foto anterior, tomada hace una semana, es el mismo que el de esta imagen tan añeja que recoge la Wiskipedia:

El velero se encuentra precisamente al lado del Puente de Brooklyn, el más famoso y turístico de la ciudad neoyorquina, y que en Manhattan parte precisamente desde Chinatown. De ahí que veáis algún que otro chino en la orilla de Manhattan de la que parte el mítico puente:

(Aunque la rubiaca de a continuación no es china).

Por cierto, que al lado del Puente de Brooklyn hay otro también muy majo, que debe ser de similar época (principios del siglo XX) y que también crucé, aunque la verdad es que por arriba es menos espectacular. Se trata del Puente de Manhattan, que también parte desde Chinatown y en el que es fácil encontrar también muchos chinos en las inmediaciones:

A continuación, los dos puentes, casi uniéndose en Brooklin:

El verde Puente de Manhattan, si no me equivoco, es el que aparece en el cartel de la película Érase una vez en América, de Sergio Leone, quizá porque era el puente más cercano a la antaño mafiosa Little Italy (un barrio que hoy en día, como ya expliqué, está bastante tragado por Chinatown).
Casualidades de la vida, en la habitación de Sabiñánigo (provincia de Huesca, España) donde escribo el post de hoy, tengo un cartel de esa película:

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