
Nos encontramos estos días en Pekín en el peor momento del año climatológicamente hablando: hace un frío que pela, y ya estamos bajo cero alguna noche que otra, pero por decreto gubernamental-judicial-olemiscojones, muchas zonas residenciales, entre ellas la mía, no pueden encender la calefacción hasta el 15 de noviembre.
Parece ser que Mao Zedong impuso la orden para ahorrar energía, y así seguimos, helados todos los noviembres (y algún que otro marzo, porque también la quitan demasiado pronto en primavera).
Para huir del frío, yo me he comprado una estufa eléctrica, que no tiene suficiente potencia para calentar mi cuarto de estar pero sí para quemarme los alargadores. Viva la tecnología del siglo XXI.
Voy a ver si hablando de fuego y de incendios forestales en China me caliento un poco. Quizás es un tema más propio del verano, pero es que yo lo hago siempre todo al revés (luego en verano voy y hablo de abrigos).
Lo primero que debe destacarse de los incendios forestales chinos es que son siempre en el mismo sitio: los bosques de las montañas Hinggan, en el noreste del país, donde se encuentra la masa boscosa más grande de China. Una zona nevada en invierno, con algún que otro tigre y árboles similares a los de los bosques siberianos. El lugar está habitado por algunas minorías chinas de cazadores como los Daures y los Ewenkis, que visten con pieles, saben resistir las peores nevadas y viven en plan Dersu Uzala.
 Unos oronqenetes leyendo un libro.
Bueno, lo de que todos los incendios chinos son en Hinggan es una exageración por mi parte, pero si uno se atiene a las noticias que da la prensa china, casi se podría pensar eso, porque siempre que hay un gran incendio es en la zona de Hinggan. Tantos fuegos se han dado allí, que me sorprende que aún queden árboles sin asar. Pero bueno, los montes Hinggan miden 1.200 metros de norte a sur, así que los bosques que los cubren deben ser grandes.
 Uno de los más recientes incendios en Hinggan, el pasado septiembre.
De los incendios forestales chinos no se suelen dar muchos detalles en las noticias de este país (algo que, tristemente, también sucede en muchos otros tipos de noticias). En pocas ocasiones se dice, por ejemplo, cuáles son las causas del fuego, si son provocados o fortuitos, si hay chinos piromanos... Conviene saber que China anda muy escasa de madera (le compra mucha a países como Indonesia).
Sí se sabe, de todas formas, que muchos incendios forestales a veces se generan por la quema de dinero de juguete, en plan billetes de monopoly, que se suelen quemar en ceremonias funerarias en honor a los muertos. Como ya se contó en el blog hace unos meses, los chinos creen que lo que quemen en esas ceremonias les llegará a sus parientes fallecidos en el más allá, así que si queman billetes de millones de yuanes (aunque sean de pegolete) sus muertos serán ricos y se lo agradecerán. A veces esta quema de dinero se hace en el monte, quizá cerca de la tumba del pariente al que se desea mandar dinero, y si el monte está seco... incendio al canto.
 Quemando dinero para los muertos (la foto creo que es de Taiwán, pero creo que sirve)
Por eso, uno de los meses con mayor peligro de incendios es abril, que es cuando los chinos celebran el Qingmingjie, su Todos los Santos particular.
En fin, mucho trabajo para los bomberos chinos, que también tienen que esmerarse bastante en el comienzo del Año Nuevo chino, pues con tanto fuego artificial incontrolado, sólo en Pekín hay miles de pequeños incendios por toda la ciudad.
Por cierto, conviene recordar, por triste que sea, que uno de los peores incendios de la historia moderna se produjo en China, en la Navidad de 2000. Fue en un centro comercial de la ciudad de Luoyang, y fallecieron más de 300 personas.
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