
Chinochano cumple hoy dos años con buena salud, que es lo importante, y dispuesto a dar mucha más guerra con cuartel general en Pekín, o desde donde sea. ¡Viva! ¡Bravo!
Aprovecharé el aniversario para hacer balance, mirarme al ombligo como hice el año pasado y comprobar que lo tengo lleno de pelusillas de pijama.
En 24 meses, este blog ha registrado unas 350.000 visitas (y juro que no todas son mías mirando a ver si alguien me ha dejado comentarios), unos 5.000 comentarios y un millar de emails, que han incluido actores porno que querían conocer cómo era la China más cochina, ex porteros de fútbol que deseaban entrenar en Oriente, jardineros interesados en que les mandara semillas de toronjas chinas o bellas locutoras de radio venezolanas, entre muchos otros.
Dos premios, alguna que otra entrevista derivada de ellos -en las que sólo dije pendejadas- y, sobre todo, los ánimos y las ayudas de mucha gente han sido las cosas que me han estimulado a que este blog siga, se actualice siempre que pueda y sea algo más que un lugar para contar chorradas (aunque a veces parezca sólo eso).
He intentado hablar de la China que no sale en las noticias, ésas en las que este país es pintado como un lugar arrasado por las inundaciones y productor de juguetes asesinos para esclavizar África. Me gustaría dejar ver que China, pese a la falta de libertades políticas, la censura y muchos otros problemas -que a veces también se cuentan aquí- es un lugar vivible e interesante para conocer, aun sabiendo lo difícil que es entrar dentro de su cultura y su sociedad.
Y sí, alguna vez me he metido en camisas de once varas para hablar de cosas que ocurren en la lejana España u otros lugares remotos, aunque siempre he intentado en esas ocasiones darle un toque "chino" a esos artículos (por ejemplo, haciendo que Carod Rovira viajara a Pekín para llamarse Josep Lluis).
También he intentado fomentar la participación: a todo el que se encuentra conmigo le suplico que deje comentarios, además he organizado concursos y juegos, y seguiré haciéndo todo eso y más. Lamento que últimamente no se me hayan ocurrido actividades de este tipo, igual es que la inspiración está de vacaciones...
El blog ya se ha hecho muy grande y ya no me acuerdo de muchas de las cosas que en él he contado: temo repetirme, así que perdonad si alguna vez lo hago. El post con el mapa cervecero de China y la estrategia maoísta para ganar la III Guerra Mundial, los dos del primer año blogueril, siguen siendo mis posts más queridos, aunque este año también disfruté mucho contratando a Richard Gere para que nos enseñara a ligar chinas.
En cualquier caso, espero y deseo que sigáis visitando este lugar, dejando comentarios -ya lo he dicho otra vez- y, si queréis, ofreciendo generosos donativos para mi cuenta bancaria en las Islas Caimán. Os agradezco a todos vuestra atención, y os prometo muchos más posts. Lo más amenos que pueda, y siempre, siempre, con características chinas.
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