En las últimas semanas, entre unas cosas y otras, se me ha olvidado decir que la ciudad de Pekín se llevó una pequeña decepción deportiva este mes, porque su equipo de fútbol, el Beijing Guoan (que este año jugó un amistoso con el FC Barcelona y hace dos años otro con el Real Madrid), estuvo a punto de ganar la liga, pero en las últimas semanas perdió fuelle y se quedó sin el título de liga, que nunca se ha llevado en los 15 años de campeonato profesional chino.
El título se decidió en la última jornada (el 14 de noviembre) y se lo llevó el Changchun Yatai, un equipo modesto del noreste de China, zona de gran tradición futbolera. Nadie se esperaba que los de Changchun, que sólo llevaban dos años en primera división, se llevaran el torneo, pero así fue.
Así que enhorabuena al equipo (en el que juegan los hondureños Samuel Caballero y Elvis Scott),
y también a su afición,
y también al dragoncito que -creo- sale en su escudo.
El Pekín, que de todas formas está mejorando su estructura en los últimos años -con ayuda del Real Madrid- podrá jugar, en calidad de subcampeón chino, la Champions League asiática, que no es poca cosa. Podremos ver en esta ciudad lo mejorcito del fútbol asiático: Oliver, Benji, Benji, Oliver...
|