Una de las cosas que más me fascina del metro de Pekín es el cartel de "Prohibido sangrar", que suele estar en todas las puertas:
 Creo que lo que quiere decir en realidad es que tengamos cuidado en no pillarnos el dedo con las puertas cuando se cierran.
Por cierto, me da muy mal rollo que las nuevas líneas de metro de Pekín estén adoptando el mismo sistema de Shanghai y Hong Kong: un muro de cristal en el andén, cuyas puertas sólo se abren cuando llega el metro. En teoría es una buena cosa, por ejemplo, para prevenir suicidios en la vía (aquí no hay tantos como en Japón pero sí que se ha registrado alguno que otro). Pero, por otro lado, existe la posibilidad de que alguien se quede atrapado entre las puertas del andén y las del metro, en tierra de nadie, y pase una desgracia (como ya ocurrió hace unos meses en Shanghai, y tranquilos que no hay fotos en el enlace).
Creo que la solución está en hacer el espacio entre puertas más pequeño -ahora es demasiado grande, cabe una persona fácilmente-, pero me imagino que un cambio así llevaría millones de yuanes y nadie está por la labor.
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