Ha nevado en Pekín. En años anteriores, por casualidades de la vida, nevaba en días que tenía libres, así que pude darme un paseo por la ciudad y hacer fotos de "Tiananmen con nieve", "el Palacio de Verano con nieve", "la Gran Muralla con nieve" y otros lugares archiconocidos de la ciudad pero con inusual aspecto nival.
Esta vez, sin embargo, no ha habido la misma suerte y me ha tocado la nevada en día de trabajo. así que sólo he podido hacer una foto de "lo que se ve desde mi oficina con nieve".


En mis siete inviernos sufridos en Pekín nunca había visto nevar en enero. Según el calendario chino, lo normal es que haya una pequeña nevada en noviembre y una gran nevada en diciembre. Sólo dos, ni más ni menos. En enero, el frío es ya tan intenso que no puede nevar.
Será el cambio climático, será el Niño, será la Niña o será que el cielo llora por la negra suerte de Gallardón. El caso es que en este invierno ha habido una nevada bastante considerable en diciembre y ésta más pequeña.
Aunque Pekín es un lugar bastante frío, no nieva demasiado, porque es una estación muy seca. Cuando nieva, se suele formar un pifostio en el tráfico bastante grande, porque si ya en días normales la cosa se atasca, con las nevadas ni te cuento. Hay más choques, los autobuses viejos petan y se quedan parados en medio de la calle parando todo el tráfico, en los accesos a la ciudad hacen falta cadenas y nadie las tiene...
En las afueras montañosas de Pekín hay alguna que otra estación de esquí, pequeñas y algunas de ellas con nieve artificial. Incluso hay pistas de esquí cubiertas, dentro de edificios. Alguna vez me ha picado la curiosidad por ir, pero en fin, si siendo de Huesca ya no fui a esquiar mucho a las estaciones pirenaicas, para qué meterse en una pista de risa cerca de la Gran Muralla.
 De todos modos, sí que esquié una vez en China, aunque no en Pekín sino en Heilongjiang, más al norte. Fui con una delegación de periodistas de todo el mundo, incluida gente de países tropicales que nunca había visto la nieve. Recuerdo que fue muy bizarra la llegada a la estación de esquí: desde el autobús hasta el edificio de la estación propiamente dicha, la gente del pueblo cercano se puso en fila para hacernos un pasillo de bienvenida, y mientras pasábamos, nos aplaudían y bailaban con abanicos de colores
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Era un poco raro, porque ¿qué narices habíamos hecho nosotros para merecer un aplauso, si acabábamos de llegar y éramos unos desconocidos? Pero bueno, también fue emocionante.
También fue interesante el detalle del soldado que "vigilaba" el remonte, qué trabajo más desagradecido...

Esa zona donde esquié quiere organizar unos JJOO de Invierno en el futuro, con sede en Harbin, la capital provincial. Su problema, aparte de que las pistas están bastante lejos de la ciudad y no son muy grandes, es el frío, un tanto excesivo incluso para ser invierno (hasta 40 bajo cero).
De todas formas, Harbin fue candidata a los de 2010 (donde no pasó el primer corte, como le ocurrió a Jaca) y por lo menos consiguió la Universiada invernal de 2009. No se sabe si los harbineses lo intentarán nuevamente en los JJOO de 2018, pero por si acaso un coreano avispado ya ha comprado del dominio.
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