
Mi año de blasillato finaliza hoy (bueno, quizá ayer). Melisa Tuya, periodista del diario 20 Minutos, ha obtenido el premio Blasillo de este año por su blog En busca de una segunda oportunidad, con el que ha salvado las vidas de muchos perros y mascotas abandonados.
Como miembro del jurado en esta edición, le doy mi más sincera enhorabuena a Melisa Tuya, cuyo blog, desde que conocí su existencia, me pareció una iniciativa encomiable.
He de decir que en China jamás he visto un perro vagabundo o abandonado. Eso no quiere decir, me temo, que no abandonen aquí los perros, seguro que también ocurre. La verdad es que ignoro completamente cómo es la situación aquí, si sacrifican a los perros, si hay perreras... Igual es cuestión de investigar.
En homenaje a la nueva Blasilla, dedico el post de hoy a las dos razas de perros chinos más conocidas de China: el pequinés y el chow chow.
El pequinés es el perro más abundante en Pekín. Obviamente, diréis algunos. Pues a mí antes de venir aquí no me parecía tan obvio: siempre pensé que los pequineses no eran realmente de Pekín, al igual que pensé que las hamburguesas no eran de Hamburgo. Bueno, que me estoy liando.
Una razón de su abundancia en Pekín es que el pequinés es un perro pequeño, y que en las grandes ciudades chinas sólo está permitido tener perros de esos tamaños. De hecho, muchos chinos apenas se cruzan en la vida con perros grandes, y les tienen bastante miedo. Los perros grandes suelen estar en el campo y son usados como guardianes, lo que aumenta la fama de perro grande=perro fiero.
Al pequinés en chino se le conoce también como "shizi gou", que se podría traducir como "perro león". De hecho, los leones que danzan en las fiestas de Año Nuevo chino tienen más aspecto de perro pequinés gigante que de león, o esa impresión me da a mí.
Según wiskipedia, el pequinés, la mascota favorita de los antiguos emperadores, es un perro cabezón y celoso, "del que no se debe esperar que acuda cuando le llaman". Un soberbio, vamos.
El chow chow, internacionalmente conocido por la canción de los Mojinos Escozios Déjame que te acaricie el chow chow, no es tan abundante en Pekín, pero alguno que otro se ve, por la misma razón de que es un perro pequeño.
Su nombre en chino también tiene algo que ver con los leones: "songshi quan", que podría convertirse al español en algo así como "perro león hinchado". Vamos, como un pequinés al que se le ha hinchado con una bomba de bicicleta (metafóricamente hablando, por favor que nadie lo intente).
Del chow chow la friskipedia dice que es una de las razas de perro más antiguas que existen, una de las primeras evoluciones del lobo. Y que se cree que llegó a China con las invasiones mongolas, pueblo nómada que ya lo tenía como animal de compañía.
Hay otro perro que podría destacar aquí, que es el mastín tibetano, aunque tal y como están las cosas con el Tíbet, igual me encuentro con 180 comentarios de pro-chinos y pro-tibetanos reclamando su soberanía por esta raza de can... Bueno, me arriesgaré.
 Los mastines tibetanos son animalillos que suelen correr libres por los pueblos del Techo del Mundo, sobre todo cerca de los templos, ya que los budistas creen que ésta y otras razas perrunas son animales de buena fortuna (he oído incluso decir que son reencarnaciones de personas, pero no estoy seguro de ello). Pese a su supuesta bondad, a veces son semisalvajes, así que hay que tener cuidado con sus mordiscos.
Chow chows, pequineses y mastines tibetanos saludan desde aquí a Melisa Tuya, le felicitan y le agradecen el mucho bien que ella y su blog han hecho por toda la raza canina.
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