En el mercado Yashow de Pekín, y supongo que en muchos otros lugares más, venden un kit para hacerte tú mismo una Shenzhou VII, es decir, la nave espacial que este año lanzará China después de los Juegos Olímpicos, con tres tripulantes a bordo.

Una vez abierta, se puede comprobar que el aparato se divide en cuatro partes:

Uno, el brikindans,

Dos, el crusaíto,

Tres, el Maiquelyacson,

Cuatro, el Robocó.

Muy interesante, en la segunda parte de la nave, el detalle de los dos astronautas saludando ufanos.

El primer paso para el ensamblaje es sencillo: separar todas las piezas del armazón.

Algunas piezas tienen agujerillos, para los que es recomendable usar un punzón o similar.

Llama mucho la atención una pieza que tiene claramente forma de marciano...

Una vez hecho el trabajo anterior, nos encontramos con el siguiente batiburrillo de piezas, incluyendo el marciano (en el centro) y otros marcianos sin ojos, a la derecha.

Para empezar fuerte, lo mejor es tomar el cuerpo central del "Barco Divino", que es lo que significa en chino "Shenzhou".

Se dobla en octógono, (los marcianos van por dentro para ayudar a que el octógono tome forma), se le ponen los cohetes propulsores, y ya empieza a adoptar el aspecto de un avanzado codete.

Otra opción es empezar por la base de la rampa de lanzamiento, con los dos alegres astronautas. (El otro debe de estar almorzando, pues deberían ser tres).

Las piezas van encajando, y esto ya pinta muy bien...

Ahora viene la parte complicada del proyecto: la parte de arriba del Shenzhou, llena de piezas pequeñas que se rompen con sólo mencionarlas.

Con paciencia, y algo de pegamento para ir arreglando las piezas que se descuajaringan, acaba saliendo una cápsula tal que así.

Se une todo y ¡voilá! Ya tenemos todo un Shenzhou VII, listo para surcar el cielo.

"Un pequeño paso para el hombre, pero un gran paso para el mundo de los recortables".
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