En las tiendas de té de China, es muy frecuente que se vendan cuadros como éstos:
 El material con el qué están hechos son las propias hojas de té, prensadas y colocadas en moldes para ofrecer este aspecto. Imagino que el que lo compra o lo recibe como regalo lo cuelga en su casa y lo descuelga cuando llega una visita importante. Va a la pared, toma las obras de arte y con la misma mano las partirá para ofrecer un buen té a los huéspedes.
Los cuadros de la foto están hechos con té de Puer, uno de los más famosos de China, cultivado en la provincia de Yunnan, al sur. Se da la circunstancia de que el año pasado hubo un terremoto en la región de Puer, en el que murieron tres personas y hubo grandes daños a la cosecha tetera, así que el té de Puer escaseó en los últimos meses en las tiendas y el que se vendía era bastante caro. Dato tonto pero curioso: Puer es anagrama de Perú, lugar donde también hubo un terremoto el pasado año.
Por los tres cuadros pedían 1.500 yuanes (unos 150 euros), precio base antes del regateo (que no se produjo).
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