Estados Unidos es un país formado por gentes de todo el mundo, emigrantes que acaban siendo espectadores y a los que los programadores y productores tienen cada vez más en cuenta. Por esta razón, negros e hispanos hace tiempo que consiguieron colarse en muchas películas y series de televisión, mientras que los asiáticos, aunque tardaron un poco más, ya están también allí. En el cine ya hay decenas de películas de Hollywood con Zhang Ziyi, Gong Li, Bai Ling, Lucy Liu, Jet Li o Jackie Chan. En la tele, muchas series tiene su personaje asiático: los entrañables Kim y Sun de LOST, el enfermo de Masuka en Dexter, el pesado de Hiro Makamura en Héroes...
Chao Li, mayordomo de Falcon Crest: el gran precursor.
La lejanía me impide ver televisión o películas de España, pero, con lo poco que he visto, me parece que se está produciendo un fenómeno similar al de Estados Unidos. Gentes de otros lugares empiezan a aparecer en las pantallas españolas, grandes y pequeñas, y también asiáticos, aunque sea muy poco a poco. No sé si en el caso español se debe a un intento de llegar al telespectador emigrante o simplemente se trata -como pasa tantas veces- de una mera imitación barata de lo estadounidense, pero el caso es que ya empieza a sorprender menos su presencia en las pantallas.
Veamos algunos ejemplos, queridos lectores:
LA CHINITA DE "TORRENTE"
Grandes diálogos de la humanidad: toma 7.865 "¡Chinita, chinita! ¿Esto es cachondeo?". "No, es bambú". "¿Pero es que tengo yo cara de oso panda?".
La escena de Torrente, brazo tonto de la ley, en el restaurante chino, escena en la que la pobre chinita no sale muy bien parada, fue una de las primeras en las que un asiático, en este caso asiática, apareció en el cine español. La desdichada camarera oriental era la actriz Rosa Zhidán, que por lo que parece es una chica de origen chino, pero la verdad es que ni IMDB nos dice demasiado de ella, así que lo único que se puede hacer aquí es recordar aquel memorable momento cinematográfico:
EL CHINO DE "TAPAS"
Esta película, siete años posterior a la que acabamos de nombrar, da algo más de dignidad al personaje asiático de turno (aunque hay que tener en cuenta que en Torrente no había muchos personajes con dignidad, ni chinos ni blancos ni de ningún color). En "Tapas" el personaje en cuestión también es chino, se apellida Mao, es uno de los principales protagonistas, y además es uno de los que mejor parados sale en el argumento. Su jefe, el dueño del bar, le trata un poco torrentiananamente y le dice que se llama igual "que la cerveza" (Mahou), pero Mao se sabe defender gracias a su sabiduría oriental.
El personaje de Mao lo encarna, según IMDB, el barcelonés Alberto Jo Lee, que con esos apellidos, una de dos: o tiene orígenes coreanos, o de pequeño no quería leer nada (¡ATENCIÓN, CHISTE MALO!). Por lo que se ve en el vídeo siguiente, también aparece en Redes, ese programa que sale a las tantas.
LA CHINA DE UTRERA Y DE WYOMING
Esta chica ha sido una gran sorpresa para mí durante el mes que acabo de pasar en España, aunque me imagino que los que viváis allí la conocéis de sobra. Es una de las presentadoras de El Intermedio, el programa del Gran Wyoming, y ella afirma que es de Utrera, aunque en realidad nació en Busan, Corea del Sur. Su nombre es, ya lo sabéis, Usun Yoon, y es una hermosura inocente que, supongo, ya debe tener lista de novios hasta 2030, por lo menos (¡pena!).
LA CHINA PORNOSTAR
Esta otra chica fue otra gran sorpresa en mi mes vacacional en España... ¡Pero de ésta no os voy a poner vídeo, lo siento! Resulta que cuando estuve en Madrid coincidió que se celebraba allí esos días el Festival de Cine Erótico que otros años se celebra en Barcelona (el Ficeb), así que, lleno de curiosidad y de ganas de ver cachas, fui a verlo. Mi gran sorpresa fue no sólo descubrir que Dinio se ha convertido en un actor porno, sino encontrar también a actrices asiáticas que trabajan en la industria del cine porno español, junto a grandes precursores como Nacho Vidal.
El caso es que una de esas actrices hispano-asiáticas-pornográficas es Lady Mae, originaria de Filipinas, a la que le hice esta foto con la que me despido por hoy. Los que queráis saber más de su trabajo... ¡a mí no me miréis!
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