
Imagino que a todos, a estas alturas, os sonará la polémica del cambiazo de niñas en la ceremonia de inauguración de los JJOO de Pekín. Pasados los días, la controversia se está ya diluyendo, igual que se diluirá la tontería de la foto de los baloncestistas españoles achinados.
Sin embargo, antes de que se diluya del todo, querría aportar aquí unas ideas que no son mías, sino del siempre brillante blog ESWN, con el que esta vez estoy bastante de acuerdo.
ESWN trata el tema de la niña intentando alejarse un poco de la discusión general de si el cambiazo "es una vergüenza" o "es una chorrada como un piano". El autor del mismo blog lo dice: "en este tema, aquel que odia a China se ensañará con la polémica, y quien la defienda siempre lo volverá a hacer". Tiene más razón que un santo.
Para los "sinófobos", el cambiazo de niñas es una prueba de que China es un malvado país especializado en falsificar y cruel con la infancia. Para los "sinófilos", es un nimio detalle hinchado por algún interesado y las dos niñas deben estar alucinadas con la que han montado.
Pero ESWN ahonda sobre todo en un detalle en el que otros no han caído, y que en mi opinión es clave:
Prácticamente toda la prensa occidental ha dicho en sus informaciones que la niña que cantaba de verdad, Yang Peiyi, no salió en la ceremonia porque era "de cara gordinflona y dientes mal alineados".
Sin embargo, eso no es cierto: los organizadores de la ceremonia no dicen eso en ninguna información, entrevista o rueda de prensa. Lo que dicen es que la otra niña, Lin Miaoke, fue escogida porque daba el perfil adecuado. Porque era guapa, vamos.
¿Notáis el matiz? No es que Yang fuera excluida por ser fea: es que Lin fue incluida por ser guapa. Los organizadores, cuando reconocieron el "cambiazo", nunca hablaron mal de Yang, sino bien de Lin.
Es decir: que los medios de comunicación extranjeros han sido los que han creado la idea de que Yang fue excluida "por gordinflona y dentona". Resumiendo: los medios extranjeros son los que han descalificado a la niña.
Niña que, dicho sea de paso, es un encanto. En la foto que ha dado la vuelta al mundo no está muy agraciada, pero ESWN nos enseña otra que cambia mucho las cosas:
La foto que más se ha publicado de Yang (izquierda) y Lin (derecha):

Y la foto de Yang en ESWN:
¿Se escogió quizá la foto en la que más fea saliera la pobre Yang? Lo que parece, a simple vista, es que son los periodistas los que, al ver la primera foto, intuyeron que la niña era "gordinflona y dentona" y así la descalificaron.
Pues así están las cosas. La prensa occidental llama gorda y dentona a una pobre niña, pero elementos de esa misma prensa se ofenden con los jugadores de baloncesto españoles y un gesto que en China a nadie le suena a nada.
¡Qué mundo el del cuarto poder, por dios! Si ya lo decían en mi casa, me tendría que haber metido a notario...
PD: Ah, y toda la polémica de la niña se inició con declaraciones del director musical de la ceremonia, Chen Qigang, que pese a su nombre es ciudadano... de Francia. ¿Otra vez los franceses, como en abril con la antorcha de las narices? Madre mía, es que no paramos de acercar a los pueblos galo y oriental...
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