Imagino que, estos días en que las teles de todo el mundo han enseñado los alrededores de los grandes estadios olímpicos de Pekín, muchos habréis podido conocer este curioso rascacielos que hay al oeste del Olympic Green:
La torre, que tiene forma de cabeza de dragón -los chinos nunca renuncian al tópico- se encuentra muy cerca del Cubo de Agua, donde se celebraron las pruebas de natación, saltos de trampolín y sincronizada.
 La Cabeza de Dragón, detrás del Cubo (¡parece que esté hablando en clave!)
El rascacielos es sólo una parte de un complejo de cinco edificios llamado Pangu Plaza, en el que el edificio que hay más al norte, el más pequeño, es por lo visto un hotel de siete estrellas.
Sólo hay dos hoteles con tanta estrella en el mundo, el de Pekín y uno en Dubai (otra ciudad con fama de despilfarradora, para que nos vamos a engañar). Los apartamentos y oficinas del Pangu Plaza son lo más caro que hay hoy en día en Pekín, cuestan unos 5 millones de dólares cada uno.
El nombre del complejo proviene del Pangu, una criatura mitológica china que según una leyenda fue el primer ser vivo del mundo y quien creó todo lo demás. La historia es algo diferente de la del dios cristiano, ya que mientras éste hizo el mundo en siete días (y Extremaydura el octavo), a Pangu le costó 18.000 años el simple hecho de separar el cielo de la tierra. También se cuenta que los seres humanos comenzaron siendo una especie de pulgas en el gigantesco cuerpo de este ser.
Otra leyenda, más moderna ésta (tiene dos o tres años), dice que en lo alto de uno de los edificios del Pangu Plaza ha alquilado un apartamento Bill Gates, y que ha pagado 100 millones de dólares sólo por un año de arriendo. El apartamento, por lo visto, tiene forma de casa tradicional pequinesa, el llamado siheyuan, con su patio interior y todo. Gates habría hecho todo ese gasto para estar en la capital china en el año de los Juegos Olímpicos y disfrutar de las competiciones deportivas y de los estadios, ya que desde allí debe haber unas vistas estupendas del Nido y del Cubo.
No se sabe hasta qué punto es cierto el rumor, aunque sí es verdad que se vio a Bill Gates en los días de competición por Pekín, aunque no en lo alto del Pangu Plaza, sino dentro del Cubo de Agua, viendo nadar al ídolo estadounidense Michael Phelps. Quién sabe, a lo mejor luego habló con Phelpsie para contratarle como limpiador de su piscina climatizada por 800 millones de dólares. ¡Será por dinero!
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