Así debéis estar de tanto post sobre tema olímpico con que os estoy regalando a estas alturas, cuando lejos de Pekín no se debe acordar de los JJOO ya casi nadie.
Por lo tanto, he decidido dar carpetazo al tema olímpico, a menos que mañana Shanghai sea elegida para los JJOO de 2032 o algo así. ¡Ya vale!
Para despedirme de Pekín 2008 como dios manda, os dejo unas fotos que tomé de la zona olímpica en aquellos azulados -aunque a veces pasados por agua- días de agosto, cuando todos sonreíamos y los atletas correteaban por los estadios:
El Dino de Párajo:



El Buco de Agua (que le robó al Dino protagonismo nocturno):

El National Indoor Stadium (sede de la gimnasia artística y del milagroso bronce en balonmano para España):

El Gimnasio de la Universidad de Pekín, escenario de incontables victorias chinas en ping pong:

Y el entonces inaugurado metro olímpico, que en aquellos días estaba olímpicamente abarrotado:

Con ello doy más o menos por terminado el casi mes y medio "íntegramente olímpico" de este blog, pero no el blog en sí, que de momento voy a seguir escribiendo, y desde Pekín, por supuesto. Esto lo aclaro porque en alguna ocasión había dicho que después de los JJOO me volvería a España, pero muchachos, el trabajo está difícil en la Península Ibérica -al menos el trabajo de periodista con sueldos que permitan sobrevivir- y el que hago en Pekín me gusta mucho, así que de momento me quedo aquí.
Voy a arrinconar, eso sí, el logotipo "chinochanolímpico" y el lema que he usado como cabecera para el blog desde principios de agosto hasta hoy. Aquí se quedan:
 Lo importante es participar... ¡y divertirse! (Torrebruno de Coubertain)
Y también dejo aquí tirado, con algo de pena, el logotipo antiboicot que la bloguera y lectora Aorijia diseñó y yo le pedí prestado allá por marzo, cuando ambos -y muchos más- nos manifestamos totalmente en contra de las llamadas a boicotear Pekín 2008:
Ojalá que nunca más vuelvan a hacer falta logos así para ningún Juego Olímpico. Abajo los boicots contra naciones enteras, y espero que algún día los radicales dejen sus radicalismos.
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