 Con los ojos como platos. Así me he quedado al enterarme hoy, gracias a este artículo, de que en el Pirineo (no en el mío de Huesca sino en el de Lérida) vivió la hija del emperador azteca Moctezuma y tuvo descendencia que debe ahora pulular por medio mundo, incluyendo los valles pirenaicos. A lo mejor soy descendiente de reyes aztecas y no me he enterado.
Y es que parece ser que Joan Grau, barón del pequeño pueblo de Toloríu, en el Pirineo leridano, se fue en el siglo XVI con Hernán Cortés a la conquista de las Américas, y regresó casado o arrejuntado nada menos que con la hija de Moctezuma, que se llamaba Xipaguazin. Tuvieron un hijo que oficialmente era "barón de Toloríu y emperador legítimo de México", así que sus descendientes, en teoría, son la continuación de esa dinastía desaparecida, e incluso hubo uno de ellos que en los años 30 del siglo pasado se dedicó a vender presuntos títulos nobiliarios aztecas.
Habrá que rebuscar por si en el Pirineo están también los descendientes del inca Atahualpa, o de los zares rusos. A este paso...
Poco tiene que ver lo que acabo de contar con China, que, si no recuerdo mal, es el tema principal de este blog. Pero puedo arreglarlo contandoos lo que queda actualmente de la dinastía imperial china: gentes que, al igual que los descendientes de Moctezuma, llevan una vida bastante anónima, aunque no viven mal y de vez en cuando se oye algo sobre ellos.
El último emperador de la dinastía Qing y de China, el manchú Aisin Gioro Puyi (conocido normalmente como Puyi a secas), no tuvo hijos, pese a haberse casado con cinco mujeres (muy por debajo de la media de los emperadores anteriores).
A falta de hijos, el hipotético trono imperial de China recaería en sus hermanos menores -o hermanastros-, y Puyi tuvo dos: Aisin Gioro Pujie, que falleció en 1994, y Aisin Gioro Puren, que continúa vivo y reside en Pekín. Puren sería entonces, teóricamente, el actual emperador de China, si esa forma de gobierno no se hubiera abolido en 1911.
Puren no está, sin embargo, muy por la labor de reclamar tronos. Hace poco cumplió los 90 años, y no suele usar su nombre manchú, sino uno chino (Jin Youzhi) para pasar más desapercibido. No está el horno para bollos, así que ni él ni nadie de su familia ha pedido jamás volver al régimen anterior, ni siquiera recuperar el patrimonio familiar que hoy se expone en museos como los de la Ciudad Prohibida.
De izquierda a derecha, en una foto de hace años: Jin Yuzhang (hijo de Puren), Puren, el fallecido Pujie y una señora que creo que es la esposa de Puren. Están de visita en la casa de la familia, esto es, en la Ciudad Prohibida. El perfil bajo de Puren no significa que este hipotético emperador chino no lleve con orgullo su ascendencia: de vez en cuando aparecen noticias sobre él en la prensa, pequeñas notas culturales, en las que escribe o presenta un libro sobre la dinastía Qing, o una exposición sobre la familia imperial... También a veces ha llevado a juicio libros, películas o exposiciones en las que no le gustó cómo se trataba a su familia, aunque no siempre ha tenido mucho éxito.
Puren trabajó de profesor de historia muchas décadas, y seguro que era divertido verle explicar la historia de China. Me lo imagino diciendo en clase cosas del tipo: "Cuando mi abuelo cedió el trono a mi padre..."
 A la izquierda, Puren, celebrando el Sanfermín, y a la derecha, su hermano Puyi cuando era emperador de Manchukuo (el parecido físico de ambos es evidente).
Resumiendo, Puren no alardea de ser de familia imperial, pero tampoco lo esconde. Tampoco sus hijos, Jin Yuzhang y Jin Yulan, teóricos herederos del imperio chino -o por lo menos del manchú-, que suelen hacer las veces de portavoces de su padre en eventos culturales o pleitos con la justicia.
Jin Yuzhang, de 66 años y teórico príncipe heredero, tiene por lo visto una hija de mi edad (32 años), os lo digo por si os planteáis emparentar con gente de sangre azul. Tenéis datos sobre la vida de este señor en la Wiki.
Yuzhang, que es clavado a su padre pero con unos kilos de más. A Jin Yulan, que ahora tiene 59 años muy bien llevados, me lo encontré una vez en una exposición de muebles y objetos de su familia, en un centro comercial, y le hice una mini-entrevista para el trabajo. No suele ser complicado hablar con él, y otros medios españoles lo han hecho, aunque suele ser parco a la hora de hablar de temas imperiales. Trabaja como profesor, y aunque no hable mucho del pasado histórico de su familia, por lo que creí entender debe tener su casa llena de antigüedades de la familia, que deben costar un riñón, y alguna que otra vez vende alguna (aunque también compra).
Me llamó la atención la tarjeta de visita que me dio, pues tenía un aire nobiliario -era negra con letras plateadas- y en ella aparecía su nombre completo manchú y dinástico: Aisin Gioro Yulan. "Aisin Gioro" significa "el clan dorado", mientras que el Jin que se ha puesto la familia, pese a ser un apellido más normal en China, sigue significando "oro".
Yulan, que también ha heredado los rasgos de Puyi y familia, incluyendo la boquita de piñón. Haber estado frente al hipotético infanto del Imperio del Centro mola, pero hay que tener en cuenta que a lo mejor me estoy apresurando un poco. Dicen los libros de historia que cuando Puyi estaba en un gulag soviético nombró a uno de sus primos, y no a uno de sus hermanos, como sucesor, así que quién sabe, a lo mejor el heredero legítimo del clan dorado hay que buscarlo en otro lugar. Quizá en el Pirineo leridano.
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