Hace unos días me quejaba en este blog de la paliza que en los medios españoles se está dando con las elecciones estadounidenses. Lo continúo pensando, pero al menos he encontrado algo que me ha hecho ver con nuevos ojos esos comicios.
Se trata de Kung Fu Election, un juego en flash en el que los candidatos demócratas y republicanos se dejan de debates y otras monsergas. Armados con katanas, palos de hockey o martillos, los de un bando y otro se meten en la piel de Jet Li o de Bruce Lee y empiezan a darse tajos hasta la victoria final. Y encima, todo decorado con elementos chinos (y japoneses, que en estos temas de artes marciales ya se sabe, se mezcla lo chino con lo nipón y a correr).
 Obama y Palin cara a cara, con los templos de Nikko (Japón) al fondo. Cuando los visité en abril, no me imaginé volverlos a ver de esta manera...
La Palin es para mi gusto el personaje más aguerrido de todos, y además su palo de hockey se transforma en un rifle (nada extraño, sabiendo la afición de la señora por las armas de fuego). Ah, cuidado si te toca luchar contra Hillary Clinton, que lanza el espíritu de su marido Bill contra ti. Barack Obama es algo flojo cuando se le maneja, y su ataque más "poderoso" son unas palomas de la paz, bonitas pero poco efectivas contra el enemigo.
Ya que hablo de elecciones, aprovecho para comentar otra cosa relacionada con el acto de votar que me enseñó Guillem, compañero del curro: un insuperable programa de la BBC grabado en China.
Se llama Por favor, vota por mí, y es un documental ambientado en una escuela primaria de Wuhan (centro del país). En una clase de esa escuela, se decide votar democráticamente a un niño para jefe de la clase, como experimento político. Los niños, influidos por sus padres, comienzan una agresiva "campaña electoral" que implica desacreditaciones al contrario, amenazas, sobornos... Es muy, muy entretenido, os gustará, ya veréis. Y los niños actúan con una naturalidad alucinante, ya me gustaría a mí ver a un niño de peli española hacerlo así.
En el documental también se muestra cómo los padres chinos por una parte miman a sus hijos (se ve cuando, en la lluvia, los llevan en volandas para que no se mojen) pero por otra parte les hacen estudiar y trabajar muy duro para ser mejores que el resto. Un poema de la sociedad china y sus contradicciones.
De Oscar, de Palma de Oro, el debate cara a cara de Cheng Cheng "Maquiavelín" y Luo Lei "El Regalitos". Todos los niños del vídeo están impresionantes, yo jamás había visto un programa con niños tan bueno, ni en China ni en ningún lado.
Los que lo veáis, ya me diréis qué os parece, y qué conclusiones se pueden sacar de ese vídeo, porque buscándole tres pies al gato se pueden sacar muchas...
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