Un amigo de los de toda la vida -es decir, ya amigo en la era preinternet- me ha mostrado una herramienta de ésas que te pueden hacer pasar noches en vela entretenido buscando cosas... se trata de la hemeroteca de La Vanguardia, que el diario barcelonés ha colgado íntegramente en Internet y con la que cualquier interesado puede ver ejemplares del periódico desde el primero que se publicó, en 1881, hasta hoy. Im-presionante.
Gracias a esa herramienta, he podido descubrir que en las páginas de La Vanguardia del 3 de agosto de 1976, el día en que nací, aparecía este pequeño texto con pie de foto, en el que se hablaba del terremoto que pocos días antes había sufrido la ciudad de Tangshan, cercana a Pekín:

(pongo más grande la esquina donde se ve la fecha, por si hay algún incrédulo)

Es decir, que el día que yo nací, el periódico decía que la vida iba a seguir en Pekín... Claro indicio de predestinación, como expliqué en su día.
Bueno, antes de llamar a Iker Jiménez para que haga un reportaje sobre mí en Cuarto Milenio, he decidido echar un vistazo a más menciones a China o derivados en el centenario periódico catalán. Y he descubierto que China ya aparece en el primer número del diario, el 1 de febrero de 1881 (página 4), aunque sea de forma indirecta, a través de este breve:
-Según noticias oficiales, en las elecciones para diputados a Cortes verificadas en el distrito de Manresa ha triunfado el candidato, hoy ministerial, don Juan Bautista Orriols. No nos ha sorprendido esta noticia desde que supimos que el señor Orriols es tan conocido en el distrito como en la China.
He preguntado a varios pequineses sobre el señor Orriols, y en efecto, todos ellos se acuerdan mucho de él y le tienen gran afecto.
Diez días después, el 11 de febrero de 1881, aparecía China por segunda vez en el diario, otra vez de forma indirecta -aunque no tan indirecta-, y en un breve al parecer bastante cargado de mala baba (¡el periodismo de entonces era bastante más atrevido de lo que pensaba, por lo que veo!).
-No ha querido ser menos el ministro de Estado, y su último decreto ha sido para nombrar al señor Brunetti, hermano político del señor Lasala, representante de España en China. Ya irán saliendo otros legados de los testadores. Esto sí que es aprovechar el tiempo.
Después, el día 23, hay una extraña mención, hablando de soldados chinos en la guerra que por aquel entonces mantenían Perú y Chile (yo creo que es una errata y querían decir chilenos, pero quién sabe). Y el día 26 de febrero, otra curiosa nota breve en la que se anuncia que el principal espectáculo de un circo que pasa por Barcelona va a ser un gigante chino.
Y el 27 de febrero de 1881, primeras menciones "de verdad" a China, de cosas que ocurren allí, y en varias páginas: barcos que pasan o parten de ese país, y una brevísima noticia de una línea que cuenta la firma en San Petersburgo de un "definitivo" tratado de fronteras entre China y Rusia (anda que no han firmado acuerdos de este tipo desde entonces...).
En fin, desde entonces hasta ahora la palabra "China" ha aparecido 132.000 veces en ese diario, según dice el buscador, así que tampoco os las voy a contar todas una por una, pero sí es interesante ver el gráfico de esas menciones a lo largo del tiempo en La Vanguardia, que da una idea clara de la importancia mediática que China ha ido adquiriendo:

Es muy interesante ver la subida de interés por China que hubo en 1950, a raíz de la creación del régimen comunista, así como el pico que hubo hacia finales de los 80 (imagino que por la matanza de Tiananmen) y el todavía mayor pico de finales de los 90 (¿por la devolución de Hong Kong, quizá?).
Y tras un inexplicable bajón en el año 2000, ha vuelto a haber un fuerte aumento de la presencia de China en las páginas del diario barcelonés, por lo que se ve en la gráfica. Me gustaría poder decir que ha sido gracias a la poderosa influencia de Chinochano, pero me temo que no, que más bien ha coincidido con la llegada a Pekín de el corresponsal propio de La Vanguardia, que creo que fue hacia el año 2003. Sigue habiendo corresponsal, así que espero que la cosa no decaiga.
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