Creo que la característica cultural que más nos asemeja a chinos y españoles es la siguiente: cada vez que un súbdito de uno u otro país ve un coche cubierto de roña, sus genes le fuerzan irremediablemente a escribir con el dedo algo en el auto, a ser posible de talante gracioso pero con cierto toque de mala baba.
Una muestra de ello se encuentra en el compaun donde trabajo -compaun es una palabra que cuando vives en Pekín has de dominar, y que no sé cómo se traduce al español-, donde hay dos automóviles que llevan bastante tiempo parados a la intemperie,y se han convertido en vehículo para la expresión callejera.
Uno de ellos es éste,
en cuyo capó se han escrito varias cosas, por ejemplo "¿Vendes el coche?", aludiendo a que el dueño del carro no parece estar muy interesado en mantenerlo.
O "¿Lo quieres?", ahondando en el mismo tema.
También aparecen en el capó las inscripciones "Ay, no es fácil" y "Xiaopenr", que tal vez aluden a la dificultad de mantener un auto con lo cara de la gasolina y al nombre del autor de los graffittis. O tal vez no...
El otro coche algo abandonado del compaun, muy cerca del anterior, es éste,
y las alusiones a la posible venta del vehículo olvidado se repiten.
 "¿Lo vendes?"
A la vista de sólo dos autos polvorientos en China, no es posible todavía sentar jurisprudencia, pero con esta superficial experiencia creo entender que los chinos, en vez del tradicional chiste español de "lava el coche, cacho guarro", suelen utilizar otro chiste, básicamente traducible como "vende el coche si no lo quieres, por dios". Con lo polvorienta y arenosa que es Pekín las posibilidades de grafitear autos son eternas, ahora entiendo por qué no hay casi pintadas en las paredes.
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