Relacionando lo visto en el viaje Huesca-Estambul con China, diré que vi gran parecido entre algunas de las ciudades del este europeo en las que estuve y las ciudades chinas. Por supuesto, no vi el parecido en sus cascos antiguos, pero sí en sus zonas residenciales de la época comunista. Ciudades como Belgrado, Skopje, Bratislava o Nis tenían unos barrios de bloques similares a los de Pekín, en el sentido de que son algo desabridos, junglas de hormigón poco amables con el ciudadano. Como la foto que os puse ayer de Nis...
 Me dicen que esto es, yo que sé, Chongqing, y yo me lo creo a pies juntillas, si no fuera por la rubia.
Por otro lado, en Estambul sólo me encontré a un colectivo de turistas capaz de superar a las hordas de turistas españoles que se dan cita en esa ciudad: los turistas chinos. Vi muchos, sobe todo tours de agencia de viajes, la mayoría en la zona más turística (Mezquita Azul-Santa Sofía-Palacio de Topkapi). También encontré bastantes grupos de turistas chinos en Viena, y creo recordar que alguno en Budapest, pero muchos menos en el resto de lugares visitados. Las agencias chinas parece que de momento van sólo a los destinos europeos más archiconocidos.
Y por supuesto, vi por todas partes restaurantes chinos y tiendas baratillas regentadas por esa comunidad, no sólo en las ciudades más conocidas. Por ejemplo, esta tienda china de todo a 100 en Skopje:
O este cartel de un restaurante chino de Bratislava, en el que podemos apreder que "bambú de oro" en eslovaco al parecer se dice "Bambusova Zahrada".
O este elegante restaurante chino de Budapest, donde todo es decimonónico y palaciego, hasta los restaurantes chinos:
Para dar carpetazo final a este viaje, porque ya vale de dar la paliza con él, quiero recuperar dos señales de tráfico que encontré en Europa, que me despertaron igual curiosidad que las que retraté en su día en Taiwán:
 Si no evitas lo de arriba, te pasará lo de abajo, parece decir esta señal eslovena.
 Prohibido conducir automóviles matriculados antes de 1914, parece decir la señal vienesa de la derecha.
Y, recordando el post sobre las estaciones de tren chinas, no me quiero ir sin mostrar algunas de sus compañeras europeas:
 Liubljiana
 Bratislava
 Budapest
 Belgrado Estambul (donde acababa el Orient Express)
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