Pekín se despidió ayer de las fiestas por el Año Nuevo de la forma más bestia posible: a causa de uno de los artefactos pirotécnicos que estos días se sueltan a miles en la noche pequinesa, se incendió uno de los rascacielos más altos de la ciudad. Uno que está precisamente al lado de la nueva sede de CCTV, así que las vistas que ofreció el incendio debieron ser épicas:

 toma ya 9-F...
El edificio -o lo que queda de él- es muy alto y bastante curioso, pero como está al lado del otro más espectacular, nunca nadie se había fijado en él... hasta ayer, claro.
 El edificio antes de la noche de autos
 Aquí, escondido detrás del "señor en el water" de Rem Koolhaas
Ayer, después de meses en segundo plano, el edificio de detrás -que iba a ser el Mandarin Oriental Hotel- le quitó todo el protagonismo al rascacielos retorcido de CCTV. Lamentablemente, el accidente se saldó con un bombero muerto y siete heridos.
Yo fui uno de los muchos curiosos que se acercó al lugar, aunque cuando llegué vi poca cosa. Del edificio salía humo por todas partes, pero el fuego parecía ya consumido. De todos modos, los bomberos rociaban con la manguera desde la escalera del camión (no sé cómo apagaron las llamas en los pisos más altos, porque la escalera no llegaba ni a la mitad del edificio).
El incendio de este "Windsor pequinés" parece ya estar abriendo el debate de si se debe prohibir el encendido indiscriminado de petardos y fuegos artificiales en las calles de Pekín y otras ciudades chinas durante las fiestas del Año Nuevo (no sólo el día que comienza, sino también las 15 noches siguientes).
Por un lado, se trata de un negocio que mueve millones, porque lo que los chinos gastan en pólvora en esas noches no lo sabe nadie. Además, en Pekín se prohibió unos años encender petardos y todo el mundo se quejaba de que las fiestas se habían vuelto muy aburridas al quitarle "el aliciente principal", así que hace cosa de tres o cuatro años volvió el permiso, aunque sólo en época de fiestas (hoy ya no se puede, por ejemplo).
Tras el incendio, parece que los detractores de los fuegos argumentan que cada año por estas fechas hay miles de accidentes como el de anoche, y también muertos (este año deben haber llegado a 100 sumando toda China), así que piden que ya vale de hacer el bestia. Piden que mejor hacerlos en lugares controlados, no que todo el mundo los encienda cuando les dé la gana.
En fin, el debate que parece estar formándose me recuerda al que en España surge ante los toros. A ver en qué queda la cosa, aunque me da que cualquier decisión que se tome creará polémica, porque ¿qué noticia de China no trae polémica?
 Si los prohíben...
 Si no los prohíben...
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