El otro día, en un restaurante de Sichuan (estuve allí la semana pasada por cuestiones de trabajo), me encontré a este niño que ayudaba a sus padres a llevar los bártulos de limpieza y no me quitaba ojo...
Entre la fija mirada del mozalbete -huy, cuanto tiempo sin usar esta linda palabra, ¡mozalbete!- y la estrella de David que lucía a modo de tercer ojo, era difícil concentrarse en mirar otras cosas de la escena, pero con gran fuerza de voluntad conseguí desviar mis ojos hacia el cubo que el niño paseaba de punta a punta del restaurante:

Parecerá una tontería, pero no es fácil ver palabras españolas en letreros de China, así que me llamó la atención leer la palabra "cuidado" (supongo que a un francés le puede pasar lo mismo al ver "Attention", y a un alemán al ver "Achtung"). En China rara vez se usa en letreros otro idioma extranjero que no sea el inglés, como mucho se acude al japonés o al coreano.
En China, la misma palabra española, acompañada de una señal triangular parecida, también se puede ver en esos señaladores, amarillos igualmente, que se ponen a veces en lugares en obras, o en servicios públicos que están siendo limpiados y tienen por tanto un suelo resbaladizo y peligroso. Vamos, que debemos tener fama de patosos y tropezones...
O a lo mejor todos los productos amarillos que piden precaución en el mundo se fabrican en Orihuela y yo no me he enterado, pero en fin, sabed que al menos en China la palabra "cuidado" es la única fácil de ver de nuestro querido idioma.
Ah, otro sitio donde recuerdo haber visto un letrero traducido al español fue en un horario de misas de una iglesia de Macao, aunque hay que decir que, siendo en esa ciudad oficial el portugués, fácil es que un idioma tan similar al luso como es el castellano pueda aparecer en otros lugares.
|