Dije en el anterior post que iba a contar en éste lo "mal que se habían portado los independentistas taiwaneses". Pues nada, el deber es el deber, aunque estoy con la hora pegada al culo y lo voy a tener que contar de forma breve y concisa.
El caso es que este verano los taiwaneses han sufrido los efectos del tifón "Morakot", que al parecer es el peor que han sufrido en medio siglo -y mira que han tenido tifones en la isla- y ha causado no sé si 500 o 600 muertos. El tifón ha barrido pueblos enteros especialmente en la zona montañosa del centro y sur del país, donde está la simbólica montaña de Alishan.
Si los independentistas taiwaneses se han portado mal es porque han decidido usar esa desgracia con fines políticos, algo que en mi opinión no es demasiado ético.
Primero, alcaldes de las zonas afectadas (el sur de Taiwán es más independentista que el norte) decidieron rechazar una ayuda humanitaria de China -unas casas prefabricadas para los que se habían quedado sin techo- porque aseguraron que esas casas contenían sustancias tóxicas. En mi opinión, todo es una treta para volver a poner en las noticias la canción de que los productos chinos son nocivos y que en Taiwán se debe consumir lo taiwanés. Gesto muy feo el suyo: si son un regalo, pues bueno, si no te gusta déjalo en el trastero, pero por favor, no escupas en él. Incluso admitiendo -está por ver si es cierto- que la pintura usada en ellas, o la madera, o el material que sea, no fueran de lo mejor, estamos hablando de viviendas temporales, no creo que unos días viviendo en ellas les causen a los sin techo lesiones irreversibles.
El otro gesto feo ha sido el de invitar a la isla del Dalai Lama. Que sí, que ha ido para rezar por las víctimas, para consolar a los que lo han perdido todo, pero ¡qué sospechoso que sea el líder que más molesta a China! El Dalai Lama es el líder de los budistas tibetanos, que practican una rama distinta del budismo de la que hay en Taiwán. ¿Por qué, entonces, tanto interés en llevarle? No me cabe duda: para fastidiar al Gobierno chino, a ver si monta en cólera y se muestra como un monstruo (nada le complacería más a los independentistas que ver al ejército chino intentando invadir la isla, eso les daría excusas para pedir la independencia internacionalmente).
Supongo que China no se tomará excesivamente en serio ni el primer desaire ni el segundo, más cuando Taiwán se recupera todavía de un tifón que le ha dejado bastante tocado, y teniendo en cuenta que las decisiones han sido sobre todo de alcaldías, no del gobierno central que es bastante más moderado. Pero creo que la lección que se extrae de todo esto va más bien del lado de los independentistas taiwaneses: como muchos nacionalistas radicales, aquí y en muchos otros lugares, lo que les interesa es crispar, y están dispuestos a todo con tal de enfrentarse al enemigo, incluso a jugar con la desgracia.
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