Hace unos días estuve de viaje por la provincia de Jiangxi, en el sur de China. Era una de las pocas que me quedaba por visitar, poco a poco el mapa chino lo estoy completando...
 En rojo, divisiones administrativas visitadas.
Jiangxi es conocida sobre todo por dos cosas: por su monte Lushan, que es donde estuve casi todo el tiempo, y por su importancia para el comunismo (allí empezó a formar a sus partisanos Mao Zedong, y desde allí comenzó la Larga Marcha, que casi visitó más provincias que yo). También creo que es una de las provincias de la que provienen muchos de los niños adoptados por familias españolas, por lo que seguro que alguno de los que lee este blog ha visitado por lo menos su capital, Nanchang.
Las dos principales bazas de Jiangxi, Lushan y su importancia histórica para el maoísmo, se entremezclan, ya que en esa montaña se celebraron varios congresos del Partido Comunista, por lo que muchas veces fue visitada por Mao, Zhou Enlai y compañía. Antes había sido residencia de verano de su archienemigo, Chiang Kai-shek, e incluso hubo ocasiones en las que ambos se encontraron allí para negociar.
Mao tiene muchas fotos de sus estancias en Lushan, y algunas de ellas son bien conocidas por la mayoría de los chinos:

Ahora, los turistas chinos acuden en peregrinación a los lugares donde Mao se hizo aquellas famosas fotos, para tomarse instantáneas en el mismo lugar. Incluso hay vendedores de souvenirs que alquilan trajes como los que llevaba Mao, o sillas de mimbre similares a la que hemos visto en la anterior foto, para que los turistas se pongan en la piel del Gran Timonel por un instante.
Hay un pequeño museo en Lushan donde se muestra un poco la relación del comunismo con esa montaña. Los chinos son conscientes de que este tipo de exposiciones no interesan mucho a los "capitalistas" extranjeros, así que rara vez ponen los letreros de la exhibición en otro idioma que no sea el chino (también pasa con el museo dedicado a Mao en su ciudad natal, en la vecina provincia de Hunan, y es una pena porque es divertidísimo).
Sin embargo, yo no le hago ascos a la historia, aunque sea comunista y esté en chino, así que suelo pasarme sin complejos por estas exposiciones, porque además siempre se encuentran pequeñas joyas.
En esta ocasión, me encontré con una foto que nunca había visto de Mao, en la que aparentemente el líder comunista va en bata de guata o albornoz:
 Y también descubrí un asombroso juego de termos de agua caliente "rojos". Venidos de la mismísima Revolución Cultural, sí señor. En uno de ellos se ve el Libro Rojo de Mao envuelto en aura de santidad.
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