
Tras un mes de votaciones, ya va siendo hora de que dé por terminada la encuesta para buscar el lugar más bello de China y hacer público el top 10 elegido por los que ejercieron su derecho al voto:
1 Ganadora de la encuesta, por muy poco, ha sido la zona de Guilin y Yangshuo, con 468 votos. El bello paraje natural ha conseguido imponerse pese a que su nombre no es excesivamente conocido entre la gente que no está familiarizada con China. El secreto ha estado en su paradigmática imagen: cuando uno cierra los ojos y le piden que se imagine China, es frecuente que la mente evoque un paisaje similar al del río Li, con sus suaves colinas verdes y su tranquilo río (tranquilo hasta que llega un barco de turistas chinos con karaoke a todo trapo, claro está). Guilin estuvo en los primeros puestos de la encuesta durante todas las semanas que duró la competición, pero sólo al final se posicionó como líder. Buen sprint, cormoranes.
 2 La medalla de plata, a escasa distancia (452 votos) fue para la ciudad antigua de Lijiang, donde viven los naxi. Como en el caso anterior, es un lugar conocido entre los que han viajado a China o viven en ella, pero no para mucha gente que no tiene habitual contacto con este país, así que parece bastante claro que el sondeo ha sido respondido por mochileros porreros gente con una excelente formación chinesca. Con sus casas de madera, sus pequeños canales y su aroma de pueblo rural, es toda una joya de las montañas prehimaláyicas (¿existe esta palabra?), aunque aún sería mejor si no hubiera tiendas de souvenirs hasta en su vertedero municipal. Lijiang, como Guilin, llevó a cabo un sprint cipollínico (¿existe esa palabra?), ya que sólo alcanzó el segundo lugar en la recta final.
 3 El bronce fue para un monumento para el que sólo valía el oro, por lo que cualquier otro puesto es para ella una gran decepción: la Gran Muralla China (apodada desde su derrota, con cierto recochineo, "el murillo"). El monumento que se ve desde la Luna -o no-, una de las Siete Nuevas Maravillas del mundo, la construcción que durante tantos siglos ha estado ligada a los destinos de los chinos y hoy es visitada hasta por San Obama, se ha tenido que conformar con un ridículo tercer puesto y 440 votos, después de haber ido casi toda la competición en primer lugar. Tal vez será que estamos ya un poco saturados de ella, por muy espectacular que sea. A mí me hubiera ido bien su victoria, por mi promesa de escribir un post desde el lugar ganador (lo tengo a una hora de bus), pero bueno, qué le vamos a hacer.
 4 El diploma olímpico y la posición más ingrata para los deportistas ha sido para Hong Kong, la Manhattan del río Perla, una ciudad agotadora y creada por y para el dinero pero con un encanto innegable. 430 votos avalaron a una ciudad que es a la vez la menos china del país -por su pasado británico- y la más china -por una mayor conservación de las tradiciones-. Y que ha sabido imponerse por goleada a Shanghai en el duelo de skylines, ya que los rascacielos de la Perla de Oriente sólo han podido ocupar el puesto quincuagésimo noveno del sondeo.
 5 De forma bastante sorprendente, el monumento de la ciudad de Pekín que ha quedado mejor es el menos "grandioso". Ni Ciudad Prohibida, ni Palacio de Verano, ni Plaza de Tiananmen se han llevado un honor que ha recaído en el Templo del Cielo. Con sus esbeltas formas redondeadas y esas tejas azul zafiro, yo reconozco que también siento debilidad por ese lugar. Además, su parque con jubilados jugando a los mismos juegos de los perroflautas de Occidente (el diábolo y malabarismos varios) es un "must see", que dicen los de Murcia. 419 votos para el lugar donde el emperador pedía buenas cosechas.
 6 Algo aburrida con tanta teja amarilla, tanto muro rojo y esos patios enormes, la Ciudad Prohibida arrastra no obstante una fama que le hacía figurar entre las favoritas, así que no es de extrañar que haya alcanzado el top ten, con un honroso sexto puesto y 394 votos. Dicen que, debido a la campaña de imagen aperturista que el Gobierno chino está llevando a cabo, pronto se va a llamar la Ciudad Autorizada.
7 Un número mágico para mi lugar favorito de China, la Montaña Amarilla, a un sólo voto del sexto clasificado (393 apoyos). Estuve tentado de manipular los resultados electorales y otorgarle 10.000 sufragios por toda la jeta, pero luego pensé que eso me equipararía a Bush y no es plan. Otro de los paisajes paradigmáticos de China, con sus pinos de formas retorcidas creciendo en las paredes de roca, sus acantilados, y una extrema limpieza y cuidado que sorprenden en un país donde no siempre hay este amor por la naturaleza.
8 Con 388 sufragios, la ciudad antigua mejor conservada del norte de China, Pingyao, obtuvo un buen resultado que premia el estar congelada en el siglo XIX. Menos saturada de tiendas de souvenirs que Lijiang, Pingyao tiene la desgracia -o la suerte- de no estar en el área de acción de los mochileros (el suroeste de China), pero pese a ello es bastante famosa y apreciada entre los conaisseurs, y muchos de ellos se han acordado de ella al votar.
9 La gran sorpresa en el top diez la ha dado el bosque de piedra de Shilin en la provincia de Yunnan, un lugar relativamente poco conocido para el que no haya estado en esa provincia, pero que ha sabido imponerse a sitios mucho más famosos y ha recolectado sus buenos 378 votos. Para mí, que lo visité casi de casualidad porque me lo recomendó un chaval cuando andaba por allí cerca hace siete años, la novena posición es realmente inesperada, aunque hay que reconocer que las extrañas formaciones rocosas del lugar lo hacen bastante especial.
10 Cercanos geográficamente a la ganadora de la encuesta (Guilin) se encuentran los arrozales de Longsheng, que con su décimo puesto y sus 372 votos cierran la lista de privilegiadas. Son el único lugar del top ten que no he visitado, aunque lo compensé visitando los arrozales filipinos de Banaue, que también son bastante famosos en Asia.
Del resto de posiciones en la encuesta, es de destacar el fracaso del Ejército de Terracota de Xian, que pese a su fama ha obtenido un resultado discretito (decimocuarto clasificado). Tal vez si el Gobierno chino no los tuviera encerrados en un horrible recinto con aspecto de pabellón polideportivo municipal podrían ganar algún voto más en próximas ocasiones. Otros lugares famosos con resultados decepcionantes han sido el Palacio de Verano (23º), la sobrevalorada ciudad de Suzhou (27º) o la plaza de Tiananmen (40º), está última probablemente por estar asociada a tristes sucesos. Gran batacazo, ya lo mencioné antes de pasada, de Shanghai, que sólo pudo poner en el puesto 47º su paseo fluvial de estilo europeo (el Bund) y en el 59º a sus rascacielos. Por no hablar de su carísimo circuito de Fórmula 1, que ha sido el último clasificado. A nivel personal, siento que algunos de mis lugares favoritos de China hayan quedado en puestos bastante pobres, quizá su menor fama les ha condenado: Wutaishan quedo en el puesto 89, Mogao en el 84, las grutas de Yungang en el 79, Macao en el 70... Injustos puestos para esas perlas, pero bueno, no siempre se puede ganar.
Durante la encuesta, un par de amigos aprovecharon para plantear el debate de si China en conjunto es bonita o fea (ellos opinaban lo segundo). Es un tema complicado de abordar, pero interesante.
Si quieren mi opinión -si no la quieren, no sigan leyendo- creo que China es uno de los lugares con ciudades más feas del mundo, grises capitales de provincia sin rastro alguno de historia ni de buen gusto (aunque existen interesantes excepciones como Pekín, Shanghai, Hong Kong, Qingdao, Harbin, Xiamen, Nanjing...). También es uno de los lugares que mejor sabe estropear lo bello, con tiendas de souvenirs, hoteles de asombrosa horripilancia y mucho ruido bastante ahorrable. Así que razones a los detractores de China no les faltan, hay que reconocerlo. Yo en realidad sólo conozco medianamente bien dos países, España y China, y en belleza pondría sin duda alguna por delante al español. Si habláramos de ciudades, Pekín y Shanghai palidecen al lado de Estambul, Budapest, París o Roma, y los monasterios chinos lo hacen al lado de las iglesias góticas o los templos egipcios.
Pero creo que China, más que bella, es interesante, e interesante hasta tal punto que puede incluso llegar a fascinar. Por su accidentada historia, por la sensación de estar viviendo uno de los momentos cruciales de ella cuando se está aquí, por esos contrastes tan exagerados entre riqueza y pobreza, antigüedad y modernidad, comunismo y capitalismo, por la capacidad que tiene de sorprenderte en los días más aburridos... Además, guarda lugares que sí son muy bellos, aunque en su conjunto no se pueda decir que sea toda ella un primor.
Puede que sí, que París sea la ciudad más bella del mundo, pero para inspirar historias (o un blog), nada como la gris Pekín.
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