chinochano
            El mundo chino al alcance de tu chano


Inicio


En toda la web
En Chinochano

Recibe chinochano
en tu correo

Mándame un email,
que es gratis:


Chinochanadas
en Feisbuk

¡Únete!


Estos posts
te pueden servir
Estudiar mandarín en China 

Encontrar trabajo en China 

Hacer negocios en China 

Buscar piso
en China
 

Encontrar hispanos en China 

Tu nombre
en chino
 

Preparar el viaje
a China
 

Llamar por teléfono desde China 

Ver TV china
en español
 

Libros sobre China 

Las mejores pelis chinas 

Chino mandarín
en tu ordenador
 

Hoteles en Pekín 

Restaurantes
en Pekín
 

Bares en Pekín 


Y si quieres ahondar
en un tema, aquí tienes posts sobre...
01. Música china
o sobre China


02. Cine y TV
en China


03. Arte y literatura de China

04. Historia
de China


05. Idioma chino

06. Comer y beber en China

07. Viajes por China y alrededores

08. Política y actualidad en China

09. Vida cotidiana en China

10. Nombres y apellidos chinos

11. Pekín,
esa ciudad


12. Shanghai,
esa ciudad


13. Hong Kong y Cantón, esas ciudades

14. Tíbet y Xinjiang

15. Taiwán

16. Fútbol chino

17. Otros deportes en China

18. Bellezas chinas

19. Amor y sexo
en China


20. Asuntos personales

21. China en mapas

22. Consultorio
para los lectores


23. Juegos
para los lectores


24. Cosas inclasificables

Archivos
Febrero 2012 
Enero 2012 
Diciembre 2011 
Noviembre 2011 
Octubre 2011 
Septiembre 2011 
Agosto 2011 
Julio 2011 
Junio 2011 
Mayo 2011 
Abril 2011 
Marzo 2011 
Febrero 2011 
Enero 2011 
Diciembre 2010 
Noviembre 2010 
Octubre 2010 
Septiembre 2010 
Agosto 2010 
Julio 2010 
Junio 2010 
Mayo 2010 
Abril 2010 
Marzo 2010 
Febrero 2010 
Enero 2010 
Diciembre 2009 
Noviembre 2009 
Octubre 2009 
Septiembre 2009 
Agosto 2009 
Julio 2009 
Junio 2009 
Mayo 2009 
Abril 2009 
Marzo 2009 
Febrero 2009 
Enero 2009 
Diciembre 2008 
Noviembre 2008 
Octubre 2008 
Septiembre 2008 
Agosto 2008 
Julio 2008 
Junio 2008 
Mayo 2008 
Abril 2008 
Marzo 2008 
Febrero 2008 
Enero 2008 
Diciembre 2007 
Noviembre 2007 
Octubre 2007 
Septiembre 2007 
Agosto 2007 
Julio 2007 
Junio 2007 
Mayo 2007 
Abril 2007 
Marzo 2007 
Febrero 2007 
Enero 2007 
Diciembre 2006 
Noviembre 2006 
Octubre 2006 
Septiembre 2006 
Agosto 2006 
Julio 2006 
Junio 2006 
Mayo 2006 
Abril 2006 
Marzo 2006 
Febrero 2006 
Enero 2006 
Diciembre 2005 
Noviembre 2005 
Sicilia 1947 


Mis posts
favoritos
Principios fundacionales de Chinochano 

El birrograma 

China conquista
el mundo
 

China rebautizada 

Un país de 5 

Etnias de China 

¡¡Me llamo
Josep Lluis!!
 

Pongamos que hablo de Pekín 

Gripe pekinar 

Alfabeto chino 

El post más polémico 

Agujeros 

Aprende a ligar
con Richar
 

Una vez
fui activista
 

¿Te quedas
o te vas?
 

Colección de objetos superfluos 

China élfica 

Las cabezas de YSL 

Triciclos de China 

Hasta el infinito
y más allá
 

Supermegaofensivo 

Sindicación (RSS)
Artículos
Comentarios



Publicidad

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

Photobucket - Video and Image Hosting

 


Matemática climática

27 de Noviembre, 2009, 0:01



Hombre, hoy tengo una oportunidad de oro para demostrar que no siempre salgo en defensa de China, como a veces dicen algunos comentaristas que no comparten mi misma opinión en algunos asuntos. Hoy por fin demostraré que mi verdadera intención con este blog es llevar la contraria como el cabezón que soy
matizar o moderar un poco las opiniones excesivamente negativas o positivas que a veces proliferan cuando se habla de China.

Digo esto porque ayer, después de que China anunciara que iba a recortar hasta un 45 por ciento su intensidad de carbono para 2020, muchos medios, incluso algunos habitualmente muy críticos con China, celebraron el anuncio como si fuera la salvación, la panacea para hacer frente al cambio climático.

No me parece mal que los medios se pongan optimistas ante el anuncio chino, porque de hecho eso es lo que hace falta, optimismo, de cara a la importantísima Cumbre de Copenhague que se celebra en diciembre, y en la que la humanidad se juega ni más ni menos que su superviviencia como especie. De hecho, hace unos días, tras unas declaraciones de un señor estadounidense que tampoco es que mande mucho, muchos medios dieron por fracasada la cumbre un mes antes de que comenzara, algo que en mi opinión fue prematuro, agorero, un poco cenizo y poco oportuno para calentar el ambiente de cara a la cumbre ambiental.

Bueno, el caso es que del pesimismo exacerbado de hace unos días se ha pasado al optimismo exacerbado, después de que EEUU anunciara un recorte del 17 por ciento de sus emisiones el miércoles y que China, un día después (el timing no fue casual para nada) anunciara esos citados objetivos del 45 por ciento. Entre China y EEUU emiten el 40 por ciento del dióxido de carbono mundial, el principal causante del efecto invernadero, así que el hecho de que los dos muevan ficha a 10 días de Copenhague no es para nada baladí.

Sin embargo, como dije al principio, me gustaría llevar la contraria matizar algo tras el optimismo ante el anuncio de China, ya que los chinos, taimados reyes de las negociaciones y grandes vendedores de lo que haga falta vender, han sido bastante pícaros en esta ocasión, anunciando a bombo y platillo algo que es posible que no sea para tanto.

A simple vista, quizá algunos hayan pensado que lo que China promete es reducir un 45 por ciento sus emisiones de dióxido de carbono. De hecho, muchos periódicos, tanto chinos como de otros países, así lo afirmaron.

Sin embargo, lo que China ha prometido disminuir no son exactamente las emisiones, sino un concepto algo más complicado que se llama intensidad de carbono.

La intensidad de carbono es un número que se obtiene dividiendo las emisiones de dióxido de carbono de un país por su Producto Interior Bruto. O dicho en otras palabras:



                                               caquita de las fábricas
Intensidad de carbono =     _____________________________
                                               
                                               dinero que tiene un país


Como China ha prometido reducir ese número, podría parecer a simple vista que va a disminuir la contaminación y ya, pero ojo, porque para disminuir el resultado de una división se puede disminuir el numerador (en este caso, el dióxido de carbono), pero también es posible lograrlo aumentando el denominador (en este caso, el dinero).

Es decir, que si China aumenta mucho su PIB, su riqueza, podrá lograr lo que ha prometido sin disminuir la ponzoña que echen las chimeneas, o lo que es peor, incluso aumentándola, siempre que no aumente el dióxido de carbono tan rápido como suba su PIB.

Ejemplificando con números más pequeños de los que son en realidad: supongamos que China emite 100 toneladas de dióxido de carbono y que su PIB es de 20 pesetas. Por tanto su intensidad de carbono es...

100 / 20 = 5

Entonces, China promete bajar un 45 por ciento esa intensidad de carbono: es decir, que el número 5 se convierta en poco más de la mitad (pongamos, a ojo, que sea 3).

Ahora supongamos que los chinos siguen creciendo mucho y logran que su PIB en 10 años se triplique. Por tanto, si tienen 20 *3 = 60 pesetas y han de lograr una intensidad de carbono 3, ¿cuánta caquita podrán soltar sus fábricas? La ecuación es sencilla:


x / 60 = 3

x = 3 * 60

x = 180



Es decir, que habiendo cumplido su promesa (llegar a 3), China, por haber crecido mucho, estará emitiendo mucho más dióxido de carbono (180 toneladas) que 10 años antes (100 toneladas).

¿Significa todo lo anterior que China está haciendo trampa? Bueno, no tanto. Quizá lo que significa es que China va a intentar crecer de forma más sostenible, es decir, que tener el doble de dinero del que tiene ahora no suponga contaminar el doble de que ahora. Crecer de forma más ordenada, más preocupada por el medio ambiente y la salud de la gente. Eso es bueno y muy positivo, pero repito: no necesariamente se va a traducir en una disminución de emisiones. Es más, lo más probable es que se traduzca en un aumento lento o un estancamiento de éstas, porque disminuir significaría probablemente cerrar industrias, y China por ahí no pasa.

Es comprensible, hasta cierto punto, que China no se comprometa abiertamente a reducir sus emisiones: su argumento, como el de otros países en desarrollo, es que son los países desarrollados los que deben liderar la reducción de emisiones, pues ellos llevan más años contaminando el medio ambiente (desde el siglo XIX) mientras que las naciones pobres como mucho llevan 30 o 40 años contaminando y deben ahora centrarse en salir de la pobreza creando industria (que contamina). Pero China debe aprender de los errores que las naciones ricas cometieron en el pasado y crecer mejor, es decir, contaminando menos, porque ahora hay muchas más tecnologías limpias que antes, muchos más métodos de filtrado y control de la polución, y se conocen los efectos negativos que la contaminación tiene a largo plazo, algo que no se sabía en 1845.

Reducir la intensidad de carbono un 45 por ciento puede estar bien, pero a mí me gustan más otras propuestas que China había lanzado con anterioridad, son más concretas y a la larga pueden ser más positivas. Una de ellas es la de fomentar las energías renovables para que éstas sean el 15 por ciento del total usadas, en un país que todavía alimenta su economía de algo tan sucio como es el carbón (un 70 por ciento de la energía que se consume en China sale de este material tan contaminante y que mata cada año alrededor de 4.000 vidas de mineros chinos). Lograr que las energías renovables (ahora deben de suponer un 5 por ciento o así) tripliquen su capacidad en China va a requerir un esfuerzo inmenso de construcción de molinos eólicos y paneles solares, pero este esfuerzo es ya palpable en China, que está construyendo estas instalaciones con una velocidad y un interés pasmosos. Pero ¡ojo! otro matiz, porque los chinos consideran la energía nuclear como renovable, así que es posible que cambien en muchos casos el carbón por el uranio, un material que no es del todo de fiar, como ya saben en Chernobil y Ascó, y que crea residuos de los que no es fácil deshacerse.

Otro esfuerzo de los chinos que parece más concreto que la dismunición de intensidad de carbono es su masivo programa de reforestación: un país con muy pocos bosques, con grandes desiertos y superpoblado -lo que supone muchos campos y ciudades inmensas- está prometiendo que en 2020 el 20 por ciento del país esté cubierto de arbolitos. Los árboles, como todas las plantas, transforman el dióxido de carbono en oxígeno, así que son perfectos en este momento. Sin embargo, lo que quiere China no es nada fácil: requiere la plantación de 60.000 millones de árboles, ahí es nada, un objetivo digno de Rajoy y que no será sencillo de cumplir (¿cuántos de los que planten en zonas desérticas sobrevivirán?). Pero la promesa está dicha de palabra por el mismísimo presidente Hu Jintao, así que por lo menos intentarlo lo intentarán.

Sobre todo este tema, uno de los más importantes que el mundo afronta -yo esto lo digo totalmente concienciado debido a mi reciente visionado del magnífico y recomendabilísimo filme 2012- quizá lo que me inquieta es que todo el mundo esté obsesionado con disminuir sólo un gas contaminante, el dióxido de carbono. Hombre, es el principal gas que emiten las industrias, y el que más contribuye al cambio climático, pero ¿por qué se olvidan del resto? En China, por ejemplo, un gas terrible del que se echan toneladas y toneladas es el dióxido de azufre, emitido sobre todo por las centrales térmicas que obtienen electricidad a partir del carbón. Es el gas que provoca la lluvia ácida, y uno de los principales causantes de ese smog
que tiene tan engrisecido al país chino. Suelten menos caquita carbónica, sí, pero también menos caquita sulfúrica, por favor.

Enlace Permanente

Por ahora hay 37 comentarios

Escribe aquí tu comentario
(Comments in Chinese or English
are also welcomed)

Referencias (1)

Compárteme en Facebook, Twitter, Menéame
y otros lugares pulsando aqui: Bookmark and Share






Este blog -sorpresas te da la vida- recibió el premio Blasillo de Huesca 2006 al ingenio español en Internet

Y como no hay uno sin dos, fue galardonado poco después con el premio 20 Blogs 2006 al mejor blog expatriado




  
Translate
this page
into English


Mis adorados
(en español)

A un clic de China
Acupuntura China
Andamios de Bambú
Aorijia
Aprende chino blog
Aprender chino en Las Palmas
Aquí, en la China
Arroz con cristales
Asia, Buda y rollitos de primavera
Asociación Cultural Amigos de China
Asociación Familias Adoptantes
Beijing Doll
Bitácora Sino-Cubana
Búsqueda de orígenes
Casa de España en Shanghai
China actual
China en su tinta
China es así
China es un Planeta
China Viva
China, por descubrir
Chinablog
Chinaempleo
Chino Ahora
Chino-China
Chinoesfera
Cocina China
Corazón chino
Corresponsal TVE en China
Dimsum Cinema
El amigo Pei
Estos chinos
Expatriadas en China
Farolillos chinos
Foro Chino
Guangzhou, mi casa
Importar productos de China
Infinity plus one
Instituto Cervantes en Pekín
Kangxilaila
La ruta de La Rotta
La sabiduría del I-Ching
Laowai en Shanghai
Latinoamericanos en China
Luna de Zhanjiang
Maikel Nait en Shanghai
Man Zai Er Gui
Mandarina Blog
Mi vida y China
No me cuentes cuentos chinos
Observatorio de la política china
Otras miradas
Pásame esa China
Pasión por China
Payolimon
Persiguiendo una ilusión
Podcast China
Retorno a Cambaluc
Revista de Oriente
River World
Rogeradas
Rumbo a Pekín
Shanghai Express
Sobre China
Toda China
Toro y dragón
Viamedius
Visiones
Xibanya
Y un poquito del vecino Vietnam
Yuan Dong
Zai China
Zhenru


Mis enchufados
(en inglés)

China Car Times
China Digital Times
China Herald
China Hush
ChinaCulture
ChinaSMACK
Chinat0wn
Chinesepod
Chinos durmientes
Danwei
ESWN
Fotos China 1910-39
Frog in a Well
Global Voice
Hanzi Smatter
Layabozi
Life on the Tibetan Plateau
My Beijing
New Dynasty
Shanghaiist
Sinalunya
Sinosplice
Sueños de Mosaicos Blancos
The Beijinger
The Opposite End of China
Tibetan Altar
Transpacifica


Mis favoritos
(en chino)

Acramelo (escrito por un español)
Backdorm Boys
Blog de mi amigo el artista Huang Wen
Cai
eXinxin
February Girl
Hong Huang (la empresaria que estuvo en España)
Li Yuchun
Miss Mundo 2007 (Zhang Zilin)
Sweet Rosalía (en España)
Xici Hutong (BBS)
Xu Jinglei, el blog más visitado del mundo
Zeng Jinyan
¡Blog personal de Jackie Chan!


Mis idolatrados
(en francés)

Un oeil sur la Chine


Mis predilectos
(en portugués)

Associaçao dos Macaenses
China em Reportagem
Macaulogia
O Sínico
Peneirar


Mis queridos
(en catalán, valenciano y balear)

Amics de Xina

 

Blog alojado en ZoomBlog.com

Creative Commons License
Los textos de este blog están bajo una licencia de Creative Commons.

Si eres el autor de alguna de las fotos colocadas en el blog
y no deseas que sea usada aquí,
notifícamelo y la retiraré