Como vivo en Pekín, suelo tender a ignorar, olvidar, menospreciar e incluso negar la existencia de Shanghai, la mayor ciudad de China, pese a que en el extranjero es tan conocida o más que la capital olímpica. Voy a intentar compensar esto dedicando esta semana el blog a la Perla de Oriente, aprovechando que hace unos días estuve en ella e inmortalicé el lugar con el tomavistas.
 Shanghai está actualmente en un marasmo constructivo tan notable o incluso mayor que el que Pekín soportó antes de los Juegos Olímpicos, ya que la ciudad celebra el año que viene una Exposición Universal, la primera que habrá en China. Una Expo puede que no sea tan mediática como unos JJOO (pocos se acordarán de dónde fueron las anteriores, quitando la de Sevilla en el 92 o la de Zaragoza el año pasado) pero dura bastante más (la de Shanghai será de seis meses), atrae más turismo y es también un evento bastante importante, no sólo en lo expositivo sino también en lo económico y de cara a hacer más conocido el lugar internacionalmente.
Con la inestimable ayuda de mi amigo y colega José, a quien la vida le ha destinado a vivir entre grandes metrópolis futuristas (vive en Shanghai, nació en Alcorcón), fui a ver las obras de esta Expo, y menos mal que él me acompañó porque si no no me hubiera enterado de que el mejor lugar para verlas es el Puente de Lupu, uno de los que cruzan el río Huangpu.
 El puente, como podéis ver, se parece un poco a ese tan famoso que hay en Sidney Poitier, y destaca por el hecho de que puedes subir por unas escaleras a la parte más alta de sus semicírculos, con lo que la vista es espléndida, aunque un poco grisácea por culpa de la sempiterna contaminación (incluso en un día azul como el que hacía cuando fuimos). Diría que casi es mejor la vista que hay cuando se sube por el puente que la de arrriba del todo.
CUANDOSESUBE

ARRIBADELTODO

Desde allí se puede ver, a ambos lados, lo que se está trabajando en la Expo, que sobre todo estará en Pudong (la parte oriental de la ciudad, tomando el río como referencia) pero también tendrá alguna cosilla en el occidental Puxi.
Está ya muy avanzado el Pabellón de China, que será una de las grandes atracciones arquitectónicas de la Expo con su forma de pirámide invertida, o por lo menos eso quieren los organizadores.
También se ve ya muy destacado el salón de actos (creo que es eso pero no estoy cien por cien seguro), con aspecto de chirla gigante.
Al otro lado del puente se ven muchos de los pabellones de los distintos países, todos ellos aún en andamios, incluyendo el español, que está muy bien situado (en la orilla del río) y ya comienza a mostrar que va a ser uno de los más curiosos en cuanto a forma:
Así será el pabellón cuando terminen de hacerlo, si todo va bien y no hay imprevistos. Estará recubierto de ¡mimbre!
Por lo demás, la ciudad parece igual de obsesionada con la Expo como nosotros lo estuvimos con las Olimpiadas en Pekín. Por todas partes hay carteles que anuncian la magna muestra, y sobre todo muchos Haibaos, que es el nombre que le han puesto a la mascota oficial. (Haibao = "Tesoro Marino")
En la Plaza del Pueblo
En el Puente de Lupu
Mucha gente dice que se asemeja demasiado a la mascota de la Expo 2008 de Zaragoza, pero a mí, la verdad, me parece que sólo coinciden en el color y que la gente anda un poco obsesionada con eso de que los chinos son unos copiones.
La ciudad, como ya he dicho al principio, está inmersa en obras, no sólo en el recinto de exposiciones sino también en su centro, con el fin de embellecerlo de cara a los turistas que llegarán el año que viene. Debido a ello, ahora no se puede caminar por el paseo fluvial, desde el que se ven tan bien los rascacielos y, al otro lado, el Bund, los bancos y hoteles de la época colonial. Si alguno tenéis pensado ir a Shanghai, os recomiendo que, si podéis, esperéis a marzo, que con la Expo empezada estará todo eso mucho más transitable.
Otra cosa: las entradas para la Expo, pregunté por ellas y me dijeron que más o menos hasta el Año Nuevo Chino (14 de febrero) no se venden en las Expotiendas que se han montado para la ocasión. Sin embargo, Maikel Nait me dice en los comentarios que en las oficinas de correos shanghainesas ya las venden. Hoy preguntaré en una pequinesa.
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