Pincha en la imagen para ayudar. Me han pedido por email que comente algo de la "guerra" que se ha declarado esta semana entre China y Google, después de que la empresa estadounidense anunciara su intención de dejar de censurar los resultados que ofrece su versión china, Google.cn (que por cierto, precisamente hoy está más china que nunca, mostrando en su logotipo los cuatro grandes inventos de la civilización oriental).
 A veces, cuando matizo u opino en estos temas, se me malinterpreta (véase el último gráfico de mi post del pasado lunes), así que, antes de empezar a decir nada, tendré que volver a dejar claro, como siempre he defendido, que en China se censura demasiado la web, y que somos legión, extranjeros y chinos, los que deseamos que un día esta censura termine o se reduzca a niveles más razonables (porque entiendo, por ejemplo, que se censure una web que organice atentados terroristas o una de pederastas: la libertad de expresión en Internet no está por encima de todo).
Mi rechazo a la excesiva censura en China lo he expresado muchas veces. Por ejemplo aquí, aquí, aquí y aquí.
Aclarado lo anterior, diré que la polémica con Google me parece bastante hinchada. En China, como en la mayoría de los países, se puede acceder a búsquedas de Google sin censurar: basta con usar la versión internacional (Google.com) o cualquier otra que no sea la china. Por ejemplo, la versión en español del popular buscador (Google.es, y no sé qué hago linkenado cosas tan básicas, la verdad). Si Google cumple con su advertencia y cierra su versión china, los chinos van a poder seguir usando las otras versiones de Google, unas versiones que no tienen censura y nunca la han tenido en el territorio chino. No significa eso que se pueda entrar a todo, claro: si uno busca "matanza de Tiananmen" en el Google internacional dentro de China, Google va a dar los mismos resultados que en otro país, pero muchos de estos enlaces estarán bloqueados al pinchar en ellos. En todo caso, no es Google la que está censurando allí. También suele pasar que al poner en la ventana del buscador una palabra o frase sensible, del tipo "Hu Jintao es imbécil", la pantalla se caiga unos minutos. Una vez más, no es Google la que está censurando allí, y además esto ocurre sólo a veces.
Por tanto, una hipotética retirada del buscador chino de Google no va a tener tanta importancia. Sí, en todo caso, para los 700 trabajadores de las oficinas chinas de Google, que probablemente perderían su trabajo (una broma que circula por Internet dice que les van a admitir como refugiados en EEUU), pero no tanto para los internautas chinos, que simplemente cambiarían sus búsquedas de la versión china a la internacional (cosa que probablemente ya hacían antes, dado que la versión punto com es más libre).
Otra cuestión de la polémica que no me acaba de cuadrar es la razón que aduce Google para cambiar su estrategia en China. Google culpa a unos "hackers", que al parecer han atacado en los últimos días tanto a Google como a otras webs populares en todo el mundo desde China. También se basa en hackeados anteriores de cuentas de Gmail de activistas pro derechos humanos, que, según el mismo comunicado de Google, podrían simplemente haber caído en emails con fishing, malware u otros en los que muchos de nosotros hemos caído sin ser adalides por la libertad.
¿De verdad unos "hackers" van a conseguir que la todopoderosa Google se retire -a medias- de China? ¿Realmente una de las empresas más grandes del mundo va a ceder a unos gamberros? Esperaba un poco más de aguante para una empresa así. ¿No sería mejor aumentar la seguridad, o perseguir a los hackers, en vez de firmar una rendición tan absoluta y largarse de China? Porque rendirse ante unos delincuentes es dar pie a que éstos repitan u otros continúen estos crímenes, al ver que sus fechorías tienen éxito...
Un matiz más de todo este asunto es la dimensión empresarial que tiene. Google es una empresa, y como tal, tiene sus estrategias. En este momento, le va de pena en China. Su mayor rival aquí, el buscador chino Baidu, es usado el 60 por ciento de las veces que los chinos buscan algo en la red, y Google sólo tiene un 30 por ciento de la cuota de mercado. Baidu tiene sus ventajas, por ejemplo el hecho de que convierte automáticamente el pinyin a caracteres chinos, cosa que Google no hace.
Para intentar ganar algo de popularidad, Google sacó en China un servicio de publicación en la web de libros chinos que le ha salido fatal, porque los escritores del país le han acusado de hacerlo ilegalmente y sin pagar los necesarios derechos (de hecho, a Baidu hace poco le pasó lo mismo). Nevó sobre mojado en un Google ya maltrecho en China.
Ante este panorama, es más que probable que Google haya decidido abandonar su rama de negocio en China y que haya pensado que ya puestos, lo iba a hacer a lo grande y con mucho ruido, presentando su salida por problemas económicos como una lucha "por la libertad". Así se quita ese sambenito que muchos le ponían de que estaba colaborando con la censura china (de este tema ya hablé en su día).
Resumiendo todo lo anterior: que se le está dando más importancia de la que realmente va seguramente a tener, que Google está haciendo un flaco favor cediendo ante unos hackers, y que probablemente hay mucho de dinero de por medio, más que de derechos humanos.
Por último: pongámonos en el peor de los escenarios, en el cual el rifirrafe entre Google y China se pone tan mal que los chinos acaban sin el buscador, en ninguna de sus versiones. En absoluto creo que fuera, como algunos opinan, una victoria de la libertad de expresión. Al Gobierno chino no le importaría lo más mínimo: es más, cuantas menos webs extranjeras haya, mejor para ellos. Desarrollarán las suyas propias, con un mercado inmenso para crecer, y harán caja.
Los boicots, los embargos, las retiradas sin mirar atrás de las empresas, no sirven contra China, es más, hacen más fuerte a su Gobierno. Nunca me han gustado como estrategia para debilitar al régimen comunista, porque más bien creo que lo fortalecen, así que os digo: si de verdad queréis que a China llegue la democracia, ayudad a que el país se haga más rico, comprad sus productos, invertid allí. En una China más próspera habrá más libertad de expresión y de pensamiento y menos comunismo, estoy convencido. Los boicots y los embargos, tenemos el ejemplo de Cuba, sólo sirven para cerrar más en banda los países, perpetuar sus injusticias y dividir al mundo en bloques que ya no tienen sentido. Dejémonos de retóricas, de luchas y de castigos, trabajemos para ayudarnos a todos y ayudar a China, porque su gente -si los conociérais pensaríais como yo- se lo merece.
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